Un ex alto cargo de la Xunta confiesa que Crespo le daba 300 euros al mes

Reconoció ante la jueza de la operación Zeta que percibía ese dinero en calidad de asesor, aunque antes de ser nombrado director xeral de Relacións Laborais


a coruña / la voz

La titular del juzgado de instrucción número 6 escuchó ayer a tres de los altos cargos de la Xunta imputados en la operación Zeta que investiga un supuesto fraude en cursos de formación para obtener subvenciones públicas. Comparecieron el ex director xeral de Relacións Laborais, Odilo Martiñá; el ex jefe territorial de la delegación de Traballo en A Coruña, Luis Álvarez Freijido; y el ex jefe de servicio de Gestión Administrativa de Formación para el Empleo, Joaquín Vila Sampayo. Los tres fueron cesados a las pocas horas de ser imputados, en octubre del año pasado, y los tres dijeron entonces que demostrarían su inocencia.

Para el grupo de delincuencia económica de la Policía, «es un hecho constatado» en decenas de llamadas, correos, encuentros, mensajes, cheques y regalos las buenas relaciones que el empresario coruñés, Gerardo Crespo, mantenía con estas personas, que supuestamente le facilitaban desde sus puestos el acceso a ayudas o programas de formación.

El ex director xeral de la Consellería de Traballo, Odilo Martiñá, lo negó en rotundo. Reconoció que entre el 2006 y el 2009 recibía un sueldo de Gerardo Crespo de 300 euros mensuales. Pero en calidad de «asesor». Y precisó que esa remuneración la percibía antes de ocupar un alto cargo, que dejó esa tarea cuando asumió el cargo de director xeral de Traballo «por ser incompatible». Pese a aquella relación laboral, afirmó que jamás intermedió ni hizo absolutamente nada para facilitar a las empresas de Crespo subvención o programa alguno. Sobre la labor de supervisión que la Consellería realizaba para el correcto funcionamiento de los proyectos subvencionados, aseguró que todo se había hecho en la más estricta legalidad y que nunca se detectó irregularidad alguna en los cursos otorgados a las empresas de Crespo.

También declaró imputado por presunto tráfico de influencias y cohecho el ex jefe de servicio de Gestión Administrativa de Formación para el Empleo, Joaquín Vila Sampayo. Fue destituido el mismo día en que fue llamado a declarar ante la jueza de Instrucción 6 de A Coruña. Vila aparece en el sumario como receptor de varios regalos de Gerardo Crespo -entre ellos, un bolso a su esposa-. Así le agradeció este alto cargo, según se escucha en un pinchazo telefónico, el presente recibido por su mujer: «Muchas gracias por el regalo, pero no se puede andar con estas historias, hombre, estuve a punto de devolverlo». Ayer fue preguntado por ello y respondió que los regalos que le enviaba Crespo eran repartidos en el departamento, precisando que se trataba de presentes «de poca cuantía» y que para nada suponían un trato de favor al principal imputado en la trama. Vila también asumió la recepción de billetes de lotería que le remitía Crespo, pero era  porque entre ambos se intercambiaban boletos. En todo caso, negó haber intercedido en cualquier otorgamiento de ayuda o subvención a Crespo. Por último, declaró el ex jefe territorial de Traballo y luego director de área de la Diputación coruñesa. Según la policía, habría recibido 8.000 euros de Crespo. Pero él lo negó. 

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