La Xunta ve una nueva etapa tras la sentencia del Supremo sobre el decreto del gallego

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

José Manuel Casal

La Real Academia Galega considera que el fallo recoge «opinións discutibles e consideracións de feito infundadas»

28 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El Tribunal Supremo acaba de desestimar el recurso de casación que presentó la Real Academia Galega contra el decreto del plurilingüismo en la enseñanza. Es el último paso judicial en esta norma que ya tuvo que anular dos puntos básicos por un fallo del Tribunal Superior de Xustiza, la consulta a los padres en primaria y la libertad para que los alumnos usaran la lengua oficial que quisieran. Para la Xunta, esta sentencia supone por fin el punto y final de una etapa, y el comienzo de otra.

El presidente del Gobierno gallego, Núñez Feijoo, recordó que el fallo apunta que el decreto es conforme al Estatuto y a la Lei de Normalización, que fue aprobada por consenso, por lo que deduce que «responde ao consenso lingüístico que emana da lei». Feijoo insistió en esta etapa nueva y animó a proteger y a normalizar el uso del gallego. También el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, indicó que la sentencia del gallego «é un punto e final», y volvió a insistir en trabajar «no que nos une e non no que nos separa». En concreto se dirigió a la RAG, para trabajar «naqueles puntos que van orientados a mellorar o conxunto da nosa cultura e da nosa lingua».

La Real Academia respeta y acata la sentencia, pero en un comunicado hace varias puntualizaciones sobre la misma. La primera es que en un primer análisis «contén opinións discutibles e consideracións de feito infundadas, a contrafío de diversos estudos académicos, ditames institucionais e informes expertos de carácter oficial». No obstante, y más allá del análisis de la consideración jurídica, «que fará no seu momento», la RAG considera que la normalización de la lengua propia es un objetivo irrenunciable «e a Xunta de Galicia está moral e legalmente obrigada a tomar medidas positivas para conseguila». Por ello insta a poner en marcha iniciativas de alcance real para lograr ese objetivo, «e ofrece a súa leal colaboración» para conseguirlo.