La mujer de Gerardo Crespo «es ajena a los negocios de su marido, igual que
la de Urdangarín»

El abogado de la esposa del empresario afirma que conocieron a Pachi Lucas, supuesto «conseguidor» en la trama, a través de Feijoo


María del Carmen Canel Crespo, esposa de Gerardo Crespo, principal imputado en la Operación Zeta, declaró esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña, como imputada por los delitos deestafa, fraude de subvenciones y falsedad, que su actividad en las empresas en las que aparecía como administradora o socia era meramente testimonial, que ella ni decidía ni ejercía como dueña, que todo lo hacía su esposo, en el que seguirá. Su defensa comparó la situación de esta mujer con la de la Infanta Cristina. Canel Crespo dijo que la Operación Zeta arruinó a la familia, que ahora sobreviven.

Así, ha asegurado que María del Carmen C.C. no tiene «nada que ver» con los negocios de su marido, según recoge Europa Press. «Si figura como socia es porque se lo pide su marido, pero es ajena por completo», ha insistido en relación a los cursos de formación organizados por empresas de Crespo.

«Es la esposa de alguien imputado, que no tenía ni idea de los trabajos de formación», ha señalado también. Además, el abogado ha vuelto a cuestionar que se carezca todavía del informe de la Agencia Tributaria sobre las cuentas en las empresas del grupo del empresario. «Lleva tres años y medio para hacer un informe, si lo tenemos antes de 2050 podremos defendernos», ha apostillado.

Amistades en el PP

Ya en su declaración ante la jueza, fuentes jurídicas conocedoras del caso, han señalado que la mujer de Crespo sostuvo que conocieron al empresario Pachi Lucas, considerado como «conseguidor» de la trama de subvenciones, a través del titular de la Xunta y presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo.

Sobre Pachi Lucas, también habría declarado que estuvo presente en una reunión que éste mantuvo con su marido en Madrid, aunque no concretó de que estuvieron hablando ya que alegó que ella se ausentó.

Además, habría declarado que mantenían amistad con el alcalde de A Coruña y presidente provincial del PP coruñés, Carlos Negreira, y con el actual presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, cuyos nombres aparecen en la investigación de la Zeta por conversaciones que Crespo habría mantenido con ellos o alusiones del empresario a ambos.

El mismo argumento de los otros imputados

También este jueves han declarado dos personas -entre ellos un vendedor ambulante-, a las que el empresario habría nombrado al frente de asociaciones que no habrían llegado a tener ninguna actividad, pero, según los investigadores, creadas para obtener subvenciones para cursos.

Ambos aseguraron, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, no tener conocimiento de la actividad que desarrollaba el empresario y limitar su vinculación con el caso a la firma que aparecía de ellos como personas situadas al frente de estas entidades.

En la misma línea, el abogado Sergio Diéguez Sabucedo, administrador de sociedades mercantiles de Crespo, ha confirmado a Europa Press que fue nombrado administrador «de dos sociedades que no tuvieron actividad».

Asimismo, ha precisado que aceptó hacerlo por la amistad que le une a Crespo. «Amigo de toda la vida», ha apostillado. Sin embargo, ha recalcado que «nunca ha participado en nada de los negocios» del empresario.

En el marco de esta investigación, están imputadas un total de 30 personas, entre ellas el exdirector xeral de Traballo Odilo Martiñá Rodríguez y otros dos excargos de la Xunta, el que fue jefe territorial de esta Consellería en A Coruña y exdirector del área de Servicios Provinciales de la Diputación coruñesa, Luis Alberto Álvarez Freijido, y el exjefe de Servicio de Empleo de la Xunta, Joaquín Vila Sampayo.

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La mujer de Gerardo Crespo «es ajena a los negocios de su marido, igual que
la de Urdangarín»