Tres años de cárcel por robar el Códice y siete por el dinero de la catedral

El exelectricista del templo también ha sido condenado a pagar 268.000 euros de multa, como su mujer, y 2,4 millones de indemnización a la Iglesia. Su hijo ha sido absuelto

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santiago / la voz

Un total de diez años de cárcel, multa de 268.425 euros, el decomiso de dos pisos con sus garajes y trasteros y la devolución a la catedral de Santiago de los 2,4 millones de euros robados entre los años 2000 y 2011. Esa es la condena que la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña ha impuesto a Manuel Fernández Castiñeiras por los cuatro delitos de los que le acusaron en el juicio del Códice Calixtino. Sin embargo, el haberse apropiado del famoso libro medieval no le ha supuesto la pena más severa, ya que solo tendrá que pagar con tres años por este hecho, al considerar el tribunal el acto como un hurto y no como un robo, ya que estima que «puede afirmarse que existe una probabilidad alta de que las puertas del claustro [que dan acceso al archivo] estuviesen cerradas, pero no una certeza absoluta de que así fuera» y «en caso de duda, no puede adoptarse la decisión más perjudicial para el reo», señala la sentencia. No obstante, sí le aplican la figura agravada del delito de hurto por tratarse de «un objeto de indudable valor artístico, histórico, cultural y científico».

Los otros siete años de cárcel a los que ha sido condenado el exelectricista de la catedral de Santiago se dividen en los cinco por el delito continuado de robo con fuerza por haberse llevado 2,4 millones de euros de la basílica y otros dos por el blanqueo de estos capitales ilícitos. La sentencia asegura que el condenado «planeó utilizar el dinero sustraído e introducirlo en el tráfico mercantil, invirtiéndolo en la adquisición de fincas urbanas». Concretamente, un apartamento en la playa de A Lanzada (Sanxenxo) y un piso en O Milladoiro (Ames) en el que vivía su hijo. Son los mismos que ahora van a ser incautados.

La condena es dura, porque está cerca de la petición del fiscal del caso, Antonio Roma, que había solicitado quince años de cárcel por los cuatro delitos. Además, dos de ellos correspondían al delito contra la intimidad de tres canónigos a los que Fernández Castiñeiras sustrajo documentos, una condena que se conocía que no iba a prosperar porque ninguno de los agraviados había presentado denuncia.

De este modo, el tribunal solo ha rebajado en dos años la pena de cinco que pedía el ministerio público por el robo del Calixtino y en uno la de tres que solicitaba por el blanqueo de capitales. En cuanto a las sustracciones de dinero en la catedral, le impone la pena en su grado máximo: cinco años. También le condenan a devolver a la basílica compostelana todo el dinero. Cabe reseñar que los 1,7 millones de euros que ya le habían sido incautados ya habían sido entregados a la Iglesia, por lo que hay que descontarlos de la cifra total de 2,4 millones en los que se han fijado los robos de Fernández Castiñeiras.

Junto al exelectricista de la catedral, también fueron juzgados su esposa, Manuela Remedios Nieto, y su hijo, Jesús Fernández Nieto. Ambos estaban únicamente acusados de blanqueo de capitales porque compraron las propiedades inmobiliarias junto a Manuel Fernández Castiñeiras. El hijo ha sido absuelto, pero la mujer tendrá que hacer frente a una condena de seis meses de cárcel y multa de 268.425 euros.

La sentencia de la Audiencia estima probado que Fernández Castiñeiras «se puso de acuerdo con su mujer» para blanquear el dinero robado en la catedral y considera que ella «era conocedora de la ausencia de medios de vida lícitos que justificasen la posesión de grandes cantidades de dinero en efectivo».

El tribunal alcanzó la convicción de la participación de la mujer del ladrón del Códice en el blanqueo de capitales debido a que en menos de tres años compraron dos pisos al contado y en efectivo, con un desembolso total de 268.425 euros. Además, porque en sus cuatro viviendas escondían 1,7 millones de euros, de los que casi 200.000 estaban en la mesilla de noche del apartamento de A Lanzada, en lugar asequible y visible para ella. «Por si ello no fuera suficiente, en el cajón de la mesilla de noche de la acusada se encontraron 3.000 euros tal y como reconoció en su declaración ante el juez instructor», añade la Audiencia en su sentencia.

La defensa recurrirá

La abogada de Manuel Fernández Castiñeiras, Carmen Ventoso, anunció ayer que recurrirán la sentencia en el Tribunal Supremo, aunque mostró «cierta satisfacción» por la sentencia porque, afirmó, «no es ni de lejos la que solicitaban el fiscal y la acusación particular».

La letrada ha acogido con satisfacción la absolución del hijo del electricista y, aunque dice no entender que sí se haya condenado por blanqueo a la esposa, Manuela Remedios Nieto, «no es ni mucho menos la petición que había sobre ella [un año y medio de cárcel]», afirmó. «Ahora toca estudiar detalladamente la sentencia y en aquellas partes en que no se nos dé la razón, recurriremos al Supremo».

Por su parte, aunque todavía no es una decisión cerrada, todo hace indicar que el cabildo de la catedral, que ejercía la acusación particular y solicitaba un total de 31 años de cárcel para el ladrón del Códice, no presentará recurso y dará por buena la condena.

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