La Xunta buscará una postura conjunta con los tres rectores sobre la reforma de las titulaciones

El conselleiro cree que los alumnos entrarán en el mercado laboral un año antes si eso es lo que más les conviene


Santiago / La Voz

Es una reforma completamente extemporánea; perjudicará a los alumnos con menos recursos económicos porque les obligará a hacer un máster de dos años si quieren competir en igualdad de condiciones con el resto de titulados; y provocará una desregularización de las titulaciones. Son los tres principales argumentos que esgrimen los rectores gallegos, totalmente contrarios al modelo 3+2 que propone Wert en la reforma aprobada ayer. Precisamente, en la reunión que la Conferencia de Rectores celebrará el lunes tratarán de llegar al mayor consenso posible para que no se produzca esta ruptura entre unas universidades y otras, pero temen que no se consiga, ya que algunas instituciones, sobre todo las catalanas, «son proclives a este sistema, polo que é difícil conseguir unha unanimidade na non implantación», explicaba el rector de la USC, Juan Viaño.

En donde será más sencillo llegar a un consenso será en Galicia, en donde las tres universidades son contrarias al modelo y confían en alcanzar posturas homogéneas sobre los títulos. El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, señaló de hecho que en los próximos días se reunirá con los rectores para intentar alcanzar un proyecto conjunto para las instituciones gallegas. Vázquez insistió en Ourense en que esta reforma es positiva, ya que facilita la autonomía universitaria al permitir que los centros reduzcan sus grados pero sin que suponga una obligación para las universidades.

Mientras para los rectores los grados de tres años perjudican económicamente al alumno, el conselleiro hace el análisis contrario, ya que los estudiantes podrán acceder al mercado laboral a los tres años, lo que les ahorrará un curso de carrera. Más aún, España tendrá por fin el mismo sistema que la mayor parte de los países europeos inmersos en Bolonia, en los que conviven varias alternativas y es el alumno el que elige la que más le conviene.

En todo caso, recordó el conselleiro de Educación que las universidades son autónomas para tomar sus decisiones pero tratarán de llegar a puntos de encuentro a través del diálogo.

«Fundamentalmente prexudica aos estudantes»

Armesto señalaba hace unos días el desacuerdo con esta reforma «pola inoportunidade de facelo agora, sen reflexionar sobre un sistema no que acaban de rematar as primeiras promocións», explicaba. El rector de la UDC cree que «prexudica fundamentalmente aos estudantes» porque los másteres tienen las tasas de matrícula más elevadas que los grados, y lamenta al igual que sus dos homólogos en Galicia la falta de homogeneidad que provocará la reforma «e que nunca favorece a un servizo público», concluye.

 

Una reforma sin diálogo y extemporánea

El rector de Vigo, Salustiano Mato, insiste en que el decreto es extemporáneo al no haber evaluado cómo funcionaron los grados de cuatro años. Comparte la crítica a la desregularización que provocará y confía que en Galicia al menos el sistema se mantenga homogéneo. Al reducirse los grados y ampliarse los másteres, Mato cuestiona cuál será el apoyo público al nuevo modelo, ya que, si bien es cierto que las matrículas de grado están congeladas y son bajas, habrá que demandar lo mismo del apoyo a los posgrados.

 

«Imos perder 4.300 alumnos de inmediato»

Viaño asegura que es una norma que «non procedía neste momento», cuando aún están saliendo las primeras promociones de los grados de cuatro años. Es un mal decreto, explica, que además perjudicará económicamente a las universidades, que ya pasan por un momento delicado. Viaño recordó que en su institución supondrá la pérdida de «4.300 alumnos de inmediato». El rector compostelano recuerda que los alumnos con menos recursos serán los perjudicados, ya que la matrícula del máster es más costosa.

 

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