La Guardia Civil analiza los discos duros incautados a la secta de Oia

El líder Miguel Rosendo se mostró sereno durante el registro realizado en su mansión


Vigo / La Voz

La Policía Judicial de la Guardia Civil busca en los discos duros de los ordenadores incautados pruebas que puedan ayudar a la Fiscalía a formular acusación contra Feliciano Miguel Rosendo da Silva, el líder de 55 años de una presunta secta destructiva que llegó a tener 400 miembros, refugiándose bajo el manto de la diócesis de Vigo, donde estuvo muy activa durante veinte años. La investigación trata de incriminarle por los presuntos delitos de asociación ilícita en concurrencia con otros de agresiones sexuales, estafa y blanqueo de capitales, ya que supuestamente se movían grandes cantidades de dinero que se entregaban en sobres.

El instituto armado realizó ayer un exhaustivo registro y se llevó dos ordenadores de la mansión de Oia que fue durante años la casa madre de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel, una asociación de fieles, cuyo fundador fue detenido el jueves en Collado-Villalba (Madrid) por supuesta asociación ilícita en concurrencia con otros supuestos delitos tras haber constituido en Madrid La Voz del Serviam después de ser apartado de la Orden y Mandato de San Miguel por el obispado de Tui-Vigo.

Un vehículo rotulado de la Guardia Civil y otro camuflado se desplazaron hasta la costa de Oia para realizar el registro por orden del Juzgado de Instrucción número 1 de Tui, que investiga la causa tras haber recibido una denuncia y un informe de un detective en el que relata una serie de prácticas que podrían ser constitutivas de delito.

Simpatizantes en el juzgado

Previamente, Miguel Rosendo había sido conducido a Tui desde los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil en Pontevedra. Desde allí lo llevaron a la ciudad tudense, donde en la puerta del juzgado aguardaba su hijo Christian y varios simpatizantes esperando una comparecencia ante el juzgado que no llegó a producirse durante la mañana de ayer. En su lugar continuaron las diligencias y así Rosendo fue trasladado desde Tui a Oia para practicar el registro en su mansión. El complejo, valorado en 800.000 euros, se encuentra atendido, aunque al parecer está a la venta.

Rosendo llegó al lugar a bordo de unos de los vehículos de la Policía Judicial. Ataviado con un grueso jersey gris, barba crecida y un chaquetón tres cuartos azul para protegerse de la lluvia que azotaba Oia, Rosendo se mostró sereno y entero. Acompañó en el recorrido por el complejo a los miembros del instituto armado mientras los agentes recababan soportes de pruebas documentales. También llevaban un maletín de los que usa la policía científica para recoger pruebas de naturaleza biológica y otros indicios.

El registro duró dos horas. Desde la una y seis minutos de la tarde hasta las tres y diez los agentes estuvieron recorriendo todas las lujosas instalaciones formadas por un chalé de 746 metros cuadrados con piscina climatizada de 30 metros, un torreón y edificios anexos. La casa madre de Oia está repleta de figuras religiosas y vírgenes y ocupa una finca donde hay otra vivienda mucho más pequeña con el letrero «Sagrada Familia». La casa principal era conocida por los adeptos como Las Murallas de Jerusalén, un nombre avalado por el torreón en forma de castillo. Lo que sucedía allí dentro estaba restringido al conocimiento de unas pocas personas que formaba el círculo de confianza más próximo. Varias dependencias están comunicadas y así Miguel Rosendo tenía acceso directo a una de las habitaciones donde se encontraban las mujeres que constituían su equipo de confianza y con las que tenía supuestamente trato carnal bajo argucias espirituales.

Los investigadores también recorrieron ayer la finca en la que se alzan las edificaciones anexas. Entre ellas hay una con tejado de uralita que sufría goteras durante los temporales. Allí vivían otros miembros de la orden en condiciones precarias que contrastaban con las que disfrutaba el fundador. José Manuel Lima, consuegro de Miguel Rosendo, manifestó que en un primer momento vivió en la casa madre, ya que una de sus hijas está casada con un hijo de Miguel Rosendo. Llegaron a vender el piso que tenían en Vigo para establecerse dentro del recinto de Oia. Pero el dinero se fue acabando, la relación se fue torciendo y después los echaron de allí.

Tras reunir el material incautado, los expertos informáticos de la Guardia Civil rastrearán los ordenadores en busca de información sobre las actividades de Rosendo, cuya actuación en Madrid comandando La Voz del Serviam ha sido condenada tajantemente por el arzobispado madrileño señalando que no es una asociación católica y no puede usar esta denominación.

Otros delitos

Es previsible que Miguel Rosendo y una de sus personas de confianza, Marta Paz Alonso, que viste como monja aunque no está consagrada como tal por la iglesia, pasen a disposición del Juzgado de Instrucción 1 de Tui, que dirige una causa abierta por el presunto delitos de asociación ilícita. Las fuerzas de seguridad investigan si pudieron producirse otros delitos como abusos sexuales, blanqueo de capitales y contra la integridad moral y la hacienda pública.

Supuestamente en la finca de Oia se produjeron también presuntos casos de malos tratos contra mujeres.

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