Besteiro, ante el reto de reforzarse con las primarias del PSdeG

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Las primarias del PSOE serán claves para el futuro de Besteiro; en la foto, con Barcón.
Las primarias del PSOE serán claves para el futuro de Besteiro; en la foto, con Barcón. GUSTAVO RIVAS

Afronta un proceso decisivo para su futuro político con la Justicia de Lugo rondándole

23 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Del líder de los socialistas gallegos es muy probable que nadie pueda decir eso de que le hizo «alguna faenita a todos los dirigentes del PSOE», como le reprochó a Zapatero el que fuera su ministro y estrecho colaborador desde los tiempos de Nueva Vía, Juan Fernando López Aguilar. A lo sumo, las faenitas de Besteiro consistirían en no hacer lo que algunos esperaban que hiciera, en no seguir la hoja de ruta de que otros le dictan o en no arriesgar con algunas decisiones, quizás debido a ese temor atávico a romper un jarrón que siempre lo acompaña.

Con las elecciones primarias que tendrán lugar dentro de siete días ocurre otro tanto de lo mismo. Pese a ser el último gran peldaño orgánico del PSdeG antes de anunciar la candidatura a la presidencia de la Xunta, el dirigente lucense ha optado por no arremangarse en este proceso, aunque eso suponga asumir riesgos tales como que el próximo domingo salgan reforzados precisamente quienes dudan de que Besteiro sea la mejor opción para competir por el Gobierno gallego, apreciación que solo puede crecer en caso de que los juzgados de Lugo decidan complicarle la vida, toda vez que decidieron rondar por tercera vez al líder del PSdeG con sus pesquisas, al ordenar un registro de 11 horas en la sede principal de la Diputación de Lugo que parece tener en punto de mira a buena parte del personal de confianza del presidente.

Desde que Borrell se impuso de forma inesperada a Almunia, en 1998, ya se sabe que en el PSOE las primarias las carga el diablo. Ocurrió muchas veces. Zapatero tomó nota de ello al ver como su candidata, Trinidad Jiménez, se hundía en Madrid frente a Tomás Gómez, a quien el mismo Rubalcaba tildó de «rémora». Y más recientemente se pudo comprobar como de los cinco candidatos que manejaban los socialistas hace medio año para suceder al secretario general del partido, fue a ganar aquel por el que nadie daba un duro, Pedro Sánchez, bien es cierto que porque así lo decidió la hija de un fontanero en Sevilla.