Tres de los muertos en el choque de Rois eran de una misma familia de Noia

La otra víctima, padre de dos niños, era un árbitro de rugbi de Santiago que regresaba de pitar un partido en Lalín y que se dirigía a la casa de sus suegros en Outes

m. hermida
santiago, ribeira / la voz

Tres muertos en el acto y uno más al llegar al hospital. Ese es el trágico balance del gravísimo accidente de tráfico que se registró ayer en el corredor CG-1.5, que une las localidades de Noia y Brión y que enlaza después con la autovía que va a Santiago.

La colisión fue brutal. Sobre las 16.45, en el kilómetro 19 de esta carretera, en el término municipal de Rois, dos turismos chocaban frontalmente. Uno de ellos — la investigación que ha abierto la Guardia Civil de Tráfico deberá determinar cuál—, invadió el carril contrario por razones que hasta ahora se desconocen. La alta velocidad por la que se circula en esta vía hizo que el impacto fuese enorme, y las intensas lluvias que a esas horas cayeron en esa zona de Galicia pudieron empeorar la situación, limitando la visibilidad y haciendo que la calzada no estuviese en sus mejores condiciones de adherencia.

El resultado fue que el Peugeot 307 con matrícula 3008-CFJ en el que viajaba en dirección a Brión un matrimonio de Noia y la hermana de la mujer colisionó contra el Renault Scénic con placa 6008-CZY en el que circulaba tan solo su conductor.

El Peugeot 308 lo conducía Alejandro Hermo Rosende, de 46 años de edad y casado con María del Carmen Bouzón Blanco, de 41 años, que iba en el turismo junto a su hermana, Rosa María Bouzón Blanco, de 38. Los tres murieron en el acto en el lugar del trágico siniestro, en la parroquia de Urdilde, en Rois, y en las inmediaciones de la salida número 19 de esta vía.

Ambulancias y bomberos

El servicio de emergencias del CAE 112-Galicia recibió la llamada de aviso a las 16.49 horas e inmediatamente, dada la gravedad del accidente, movilizó a dos ambulancias asistenciales, una medicalizada del 061 y a personal sanitario del PAC de Padrón. También al helicóptero del 061, que finalmente no pudo acudir debido al mal tiempo, y a los equipos de excarcelación de los grupos de emergencias supramunicipales de Padrón y Brión, así como a los bomberos de Boiro.

Nada pudieron hacer por los tres ocupantes del Peugeot 308. Tan solo certificar su muerte. Sin embargo, el conductor del Renault Scénic aún estaba con vida. José Manuel Gándara Vila, de 43 años y padre de dos niños, regresaba de arbitrar un partido de rugbi en Lalín. Aunque tiene domicilio en Santiago, iba en dirección a Noia porque se dirigía a casa de sus suegros, que residen en Outes. Su coche ardió tras el choque, aunque las llamas no le afectaron gracias a que los equipos de rescate consiguieron sacarlo a tiempo del vehículo. Salió vivo, pero con heridas tan graves que murió poco tiempo después de ingresar en el Hospital Clínico de Santiago. Gándara Vila era una persona muy conocida en el mundo del deporte compostelano. Jugó al rugbi en el Club Deportivo Universitario de Santiago y en el Vigo Rugbi Club. También fue secretario de la desaparecida asociación juvenil Ferro.

Tres días de luto oficial

Nada más conocer la trágica muerte de tres de sus vecinos, el Concello de Noia, por unanimidad de todos los grupos, decidió decretar tres días de luto oficial. El alcalde, Rafael García Guerrero, acompañado por agentes de la Policía Local, fue el encargado de comunicar la triste noticia a las familias, que necesitaron asistencia médica.

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