Crespo pagaba a un «conseguidor» para acceder a las altas instancias

Una ex jefa de servicio de Traballo corregía las ofertas que presentaba el principal imputado para ajustarlas al pliego y así concederle los proyectos

<span lang= es-es >En el sumario</span>. Los documentos de la operación Zeta recogen los correos de Crespo con Traballo y con el «conseguidor».
En el sumario. Los documentos de la operación Zeta recogen los correos de Crespo con Traballo y con el «conseguidor».

a coruña / la voz

Está de sobra comprobado en las 20.000 páginas del sumario sobre la trama corrupta de los cursos de formación que Gerardo Crespo gozaba de muy buenas relaciones con funcionarios y altos cargos de las distintas administraciones, de las pasadas y de las actuales, ya sea del bipartito o del PP. Llaman la atención los cientos de correos, llamadas y mensajes a responsables políticos pidiéndoles que mirasen por lo suyo. Aunque luego la mayoría no mirase. Pero cuando una puerta no se le abría o un teléfono no le contestaba, mandaba a otro. A un «conseguidor». Cuando Gerardo Crespo, investigado e imputado en el marco de la operación Zeta por un presunto fraude de subvenciones a través de su red de empresas y entidades sin ánimo de lucro, tenía dificultades para que le concediesen una subvención, para reunirse con un ministro o para que una determinada Consellería o Diputación le abonase los pagos atrasados o le concediesen un proyecto, ahí estaba Francisco Ramón Lucas Blanco, más conocido como Patxi Lucas. ¿Quién es ese hombre? De cara al público, un empresario madrileño que figura como administrador de varias mercantiles dedicadas a la comercialización de regalos y orfebrería. Para el grupo de delincuencia económica de la policía, «un conseguidor», un hombre muy bien relacionado con las altas esferas de la política, con gran influencia y que durante al menos el 2010 y el 2012 trabajó a sueldo del principal encausado en la trama, según los investigadores, que hallaron pagos regulares de Gerardo Crespo a ese hombre de entre 2.000 y 3.000 euros.

Reunión con una ministra

En uno de los mensajes telefónicos que figuran en el sumario, Francisco Ramón Lucas comunica a Gerardo Crespo que la ministra Ana Pastor lo recibirá en su despacho de Génova a las 17.30 horas del 7 de julio del 2011, aunque no se aclara si esa reunión se produjo finalmente o no. De hecho, la propia Ana Pastor aseguraba ayer a este diario no saber quién es Gerardo Crespo ni la persona que supuestamente habría mediado para que la ministra recibiese al empresario coruñés.

No fue ni la primera ni la última vez que esa persona le facilitó encuentros o concursos. Los investigadores siguieron su rastro y descubrieron que le allanó el camino para entrar en el reparto de subvenciones de la Comunidad de Madrid.

Pero no siempre sus gestiones terminaron en buen puerto. Cuando en julio del 2011 Crespo le pidió que moviese sus hilos para que una de sus empresas ganase un concurso de la Diputación de Pontevedra, no pudo y el proyecto se lo dieron a otro.

Sin embargo, ese traspiés no rompió la relación comercial entre ambos, pues Gerardo Crespo continuó confiando en él. Hasta el punto de que cuando al principal imputado en la trama le empezaron a ir mal las cosas y su secretaria le transmite en septiembre del 2011 que no tiene dinero suficiente en la caja para pagar las nóminas, alquileres y una serie de gastos, como una devolución al sindicato USO de 15.000 euros, Crespo le ordena que la prioridad es Patxi Lucas, al que le tenían que enviar 2.124 euros.

En otro correo intervenido en el ordenador de Gerardo Crespo en las instalaciones de su empresa Azetanet, este le pide en enero del 2012 a Francisco Lucas que le eche una mano para que le den de una vez «unos pagos pendientes de Galicia y de Madrid».

Ese mensaje es el último contacto que ambos mantienen. A partir de ahí, se rompe la relación, y no porque Crespo quisiera, sino por decisión del empresario madrileño. Así lo prueban algunos mensajes intervenidos en los que el principal imputado intenta sin éxito ponerse en contacto con él y confiesa a sus más allegados que no le coge el teléfono. Es más, cuando le reprocha al alcalde coruñés en un mensaje de texto -ya no le cogía el teléfono- que todo el mundo le había dado la espalda, le hizo saber sus sospechas de que habían avisado a Patxi Lucas de que no le cogiera el móvil.

La Voz intentó ayer sin éxito ponerse en contacto con este empresario madrileño, que ni está imputado ni fue llamado aún a declarar como testigo al juzgado de instrucción número 6 de A Coruña, que es el que investiga esta supuesta trama que ya salpicó a funcionarios y altos cargos de la administración autonómica, algunos de ellos cesados al aparecer en el sumario correos o llamadas que podrían probar que le amañaban concursos.

Unos correos similares que salpican también a una jefa de servicio de la Consellería de Traballo hasta el 2010. En un intercambio de e-mails con trabajadoras de Azetanet, la empresa matriz de Crespo, aquella funcionaria les reprochara que fuera ella y una compañera la que tenía que corregirles una oferta para así poder concederla. «Os envío una propuesta más adecuada, puesto que la que nos mandáis no recoge las ideas más importantes que hablamos la semana pasada», empieza diciéndole la ex jefa de servicio de Traballo. Para la policía, una prueba más de que entre las empresas de Crespo y algunos funcionarios confeccionaban los concursos y las ofertas a la carta. La misma persona continúa en el correo: «Ten en cuenta que mi compañera no puede hacer vuestro trabajo, por lo que pido que seáis más cuidadosos en el futuro», le dice a la secretaria de Crespo. Unos meses antes, otro trabajador de Azetanet informaba a la misma funcionaria de las dos empresas con las que concurrían a un concurso.

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