Un informe sobre el grupo religioso de Oia dice que se trata de una secta

El líder controlaba los matrimonios y las dedicaciones de sus adeptos

La casa de la Orden y Mandato San Miguel Arcángel en el municipio pontevedrés de Oia, en primer término.
La casa de la Orden y Mandato San Miguel Arcángel en el municipio pontevedrés de Oia, en primer término.

Vigo / la voz

El detective que investigó la actividad de la asociación Orden y Mandato San Miguel Arcángel concluye en su informe que las prácticas que se llevaban a cabo en esta entidad de Oia son similares a las de un grupo sectario.

Los testimonios aportados por los antiguos miembros que colaboraron en las pesquisas describen a su líder, Miguel Rosendo, como un hombre dominante que ejercía un poderoso control sobre sus adeptos. El líder religioso de Oia, que ha sido apartado por el Obispado por su conducta inmoral, era capaz de condicionar la elección de las vocaciones religiosas o los estudios que debían cursar algunos miembros de la asociación, ignorando sus intereses personales, según los testimonios aportados en la investigación. Uno de los casos es el de un estudiante de ingeniería que dejó los estudios en el último curso para dedicarse por entero a esta asociación católica. Varios miembros llegaron a abandonar sus respectivos trabajos para integrarse dentro de la casa madre, a pesar de contar con años de experiencia laboral.

Algunos adeptos entregaron elevadas sumas de dinero, muy por encima de sus posibilidades. El informe recoge testimonios de un matrimonio que donó importantes cuantías a la asociación religiosa. Entre otros pagos, entregó en efectivo 66.000 euros procedentes de la venta del piso en el que vivía en Vigo. Cambiaron este domicilio por un habitáculo hecho de restos de uralita dentro de los límites de la casa madre, donde el líder los había recluido a modo de castigo.

Otros afectados solicitaron créditos, cuyo efectivo también entregaron, de acuerdo con las declaraciones. Una veintena de afectados se reconocen donaciones de 5.000, 8.000, 10.000 y 20.000 euros, aparte de otras cuotas mensuales de menor cuantía.

Tamara Falcó, solo una visita

La influencia de Miguel Rosendo sobre sus seguidores llegaba hasta el punto de que elegía los matrimonios dentro de la asociación, una suerte de rituales internos sin ningún valor civil ni eclesial. Emparejaba a sus seguidores según su único criterio. Su argumento era que «hablaba con Dios, y Dios así se lo pedía», según la investigación llevada a cabo por el detective privado a instancias de un antiguo miembro. De acuerdo con las declaraciones, estos matrimonios tenían el objetivo de «asegurar el control sobre la vida y el patrimonio de sus adeptos o sus familias».

Por su parte, representantes de Tamara Falcó se pusieron ayer en contacto con La Voz para desmentir que tenga ningún tipo de vinculación con la asociación. Afirmaron que visitó las instalaciones de Oia en una ocasión por invitación de un amigo sacerdote de Madrid, en un momento en el que no había investigación abierta ni era objeto de ningún escándalo. Posteriormente, la hija de Isabel Preysler no volvió a tener contacto con esta organización, al contrario que la actriz Olalla Oliveros, que abandonó su carrera para ingresar en la orden.

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