La Fiscalía alerta de que la corrupción política se dispara en Galicia

José Manuel Pan
Jose Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

En el año 2013 se incoaron 184 delitos, la mayoría por prevaricación

18 oct 2014 . Actualizado a las 01:49 h.

«De momento foron anulados dous procedementos [trama de las multas y operación Rei]. E é posible que os argumentos se poidan repetir por parte das defensas no terceiro caso [operación Pokémon]». Así mostró ayer el fiscal superior de Galicia, Carlos Varela, la visión de la Fiscalía gallega ante la posibilidad de que las defensas de los imputados en el caso Pokémon planteen recursos similares a los presentados en la trama de las multas y en la operación Rei, ambas instruidas desde Lugo, que fueron anuladas por la Audiencia Provincial de Lugo al considerar que la jueza no había repartido las causas y las había asumido «de forma arbitraria».

En todo caso, el fiscal superior de Galicia no quiso adelantar acontecimientos: «Haberá que ver cómo responde el tribunal [la Audiencia de Lugo], ver se sigue a mesma liña de apreciar irregularidades que levan á nulidade do procedemento, ou pola contra entende que hai irregularidades, pero que non levan á anulación». Al margen de lo que pase con la operación Pokémon, Varela recordó que la decisión final sobre los dos casos anulados por la Audiencia de Lugo la tomará el Tribunal Supremo, ya que la Fiscalía recurrirá ambas anulaciones, «cos mesmos argumentos», para lograr que se revoque la nulidad de los procedimientos.

Varela no quiso valorar lo ocurrido con los casos de Lugo, pero sí dijo que es necesario un cambio legislativo para evitar que en algunas investigaciones se produzcan «ramificacións que se fan interminables e que xeneran macroprocesos». El fiscal superior destacó esos aspectos durante la presentación de la memoria de la Fiscalía de Galicia correspondiente al 2013, en la que la corrupción tiene un lugar destacado, con 184 casos sobre los que se abrieron investigaciones, lo que supone un 21 % más de casos que en el 2012. La prevaricación encabeza la lista de los delitos de corrupción, seguida del blanqueo de capitales y el tráfico de influencias. La contratación irregular de personal y la adjudicación de obras sin concurso público son los delitos de corrupción más frecuentes.