Un bálsamo contra los malos humos

m. s. pulido REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

CAPOTILLO

Las calles sin coches disminuyen la contaminación y facilitan la socialización de sus vecinos

13 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Igual que las ciudades que han dado la espalda al mar están trabajando para desandar el camino y abrirse de nuevo a él, la pelea de las urbes modernas se centra ahora mismo en devolver al peatón el espacio que durante décadas se le arrebató. Desterrar los coches del centro de las ciudades se ha convertido en la quimera del urbanismo sostenible. Sus ventajas son muchas, pero la peatonalización tampoco está libre de problemas.

Calidad de vida

Calles en calma. De calles ruidosas y de aceras estrechas se pasa a espacios amplios para los peatones y bulevares en calma, con bancos y mobiliario urbano o zonas verdes. La peatonalización contribuye también a cohesionar los barrios y a priorizar la comunicación humana.

Menos contaminación

Aire más limpio y menos ruido. Las ventajas ambientales de las peatonalizaciones se perciben enseguida. Al eliminar el tráfico rodado, la contaminación del aire se reduce, y con ella baja el riesgo de padecer enfermedades directamente relacionadas con ella. Al mismo tiempo desciende la contaminación acústica, y la ausencia de ruido reporta un mayor descanso a los vecinos.