El terrorista fue visto saliendo en coche de Santiago la noche del atentado de Baralla

Redacción / La Voz

GALICIA

Regresó a Compostela a las 4.40 de la madrugada y en su vehículo fueron hallados restos de explosivo

08 oct 2014 . Actualizado a las 07:08 h.

Raúl Agulleiro Cartoy salió de su domicilio de Santiago a las doce y media de la madrugada del miércoles 1 de octubre. Se subió al Volkswagen Golf propiedad de su padre que estaba aparcado cerca de la calle Espíritu Santo, en el barrio compostelano de Basquiños, donde Raúl residía con su novia y con su hermano. Supuestamente, condujo hasta Baralla, en la provincia de Lugo, a casi dos horas de distancia, probablemente con la bomba ya preparada en el coche. Allí, una vez activado el reloj temporizador, habría colocado el artefacto en los bajos de la casa consistorial «siguiendo las instrucciones» de los dirigentes de Resistencia Galega.

A las cinco menos cuarto de esa madrugada una potente explosión destrozó la entrada y el interior del Ayuntamiento y causó importantes daños en los edificios colindantes, entre ellos una cafetería situada frente a la sede municipal. A esa misma hora, pero ya muy lejos de Baralla, Agulleiro fue captado regresando a su casa en el mismo coche.

Ese es el relato de hechos, «indicios muy atendibles», que los servicios antiterroristas de la Guardia Civil de Madrid y de Galicia le presentaron al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu anteayer lunes, día en el que también le entregaron al supuesto terrorista. El juez decretó el ingreso de Raúl Agulleiro en prisión, comunicada y sin fianza. Desde entonces está en la cárcel madrileña de Soto del Real.

Agulleiro, de 24 años, estaba siendo vigilado por ser uno de los miembros más radicales del movimiento independentista gallego. Originario de San Miguel de Reinante, en Barreiros, en plena Mariña lucense, este joven era una de las caras visibles de la plataforma Voltem a casa, formada por amigos y familiares de los presos de Resistencia Galega y desde la que se promueve el acercamiento de los reclusos independentistas a prisiones gallegas.

Esa noche fue al zulo

Los agentes que lo vigilaban tienen constancia de que esa noche Raúl Agulleiro se dirigió en su coche a una zona de bosque de O Pino, cerca de Santiago, donde días después la Guardia Civil encontró un zulo con tres artefactos explosivos preparados para ser activados. Los investigadores hallaron, con la ayuda de un perro adiestrado, restos de explosivo en el coche, varias bolsas de basura iguales a las que había en el zulo y unos guantes de látex.