Voluntarios gallegos a disposición de Europa

Juan carlos martínez REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

Unos doscientos jóvenes cooperan hoy en distintos países de la UE de forma totalmente altruista

08 sep 2014 . Actualizado a las 11:16 h.

No solo en el Tercer Mundo se necesita solidaridad. Centenares de entidades europeas sin ánimo de lucro reclaman voluntarios para poder atender a sus necesidades. Y lo hacen a través del Servicio Voluntario Europeo, una iniciativa incluida en las políticas de movilidad juvenil que la Comisión Europea quiere potenciar, en concreto del programa Erasmus Plus, para que los jóvenes del continente se conozcan mejor y preparen un futuro de convivencia más intensa.

Una escuela infantil de Polonia, por ejemplo, se vio necesitada de cuidadores para el curso que comienza. Allá se va, a pasar nueve meses, Úrsula Ricoy, una joven coruñesa que acaba de terminar sus estudios de Administración de Empresas. «Me enteré -dice- del voluntariado por una amiga que lo hizo hace unos años». ¿Cuáles son las motivaciones que deciden a una joven como ella a ir al extranjero, un curso entero, sin retribución? «Me anima el tipo de proyecto que es -dice Úrsula-, con niños, y que me va aportar mucha experiencia. Y conocer otro país, donde mejoraré el conocimiento del inglés y espero que aprenderé por lo menos algo de polaco».

Enriquecer el currículo

Aunque el padre de Úrsula no se muestra tan convencido de la idoneidad del momento, «porque ella tenía trabajo, y cuando vuelva no la van a estar esperando», la joven cree que la experiencia será enriquecedora, mejorará su currículo y le servirá, de paso, para explorar nuevas oportunidades de desarrollo profesional.

Esto último, explorar el mercado, encontrar una oportunidad y quedarse, fue lo que hicieron Eliana Pirrello y Antonio Versace, dos italianos del sur que, hace ahora siete años, vinieron a Galicia con otro programa de becas europeo, el Leonardo da Vinci, en principio para tres meses.

«Vinimos en el 2006 -dice Antonio- a completar estudios, nos gustó el ambiente y el clima, encontramos un empleo y nos quedamos». Pero no solo trabajan. También cooperan. En su momento vieron que faltaba información sobre el amplio abanico de ayudas que la Unión Europea pone a disposición de los jóvenes y decidieron fundar la asociación juvenil Ingalicia, una de las entidades autorizadas por el Servicio Voluntario Europeo para tramitar la emisión o la recepción de voluntarios como Úrsula.

En Galicia hay unas treinta entidades acreditadas para enviar voluntarios, y casi cincuenta autorizadas para solicitarlos. Entre las primeras, una quincena de ayuntamientos, y luego instituciones como la Fundación Paideia, la Asociación Juvenil Abertal, de Vigo; Amigos da Terra, de Ourense; Educere, de Lugo o Cogami, de Santiago, entre las más activas.

Dos centenares de enviados

«Nosotros enviamos unos cien voluntarios al año», dice Antonio. «Ahora mismo, procedentes de todas esas entidades emisoras, debe de haber por Europa unos doscientos voluntarios gallegos».

La información básica sobre los proyectos que necesitan voluntarios puede consultarse en la página web del Servicio Voluntario Europeo. Allí también figura la lista de entidades gallegas autorizadas a tramitar la solicitud, a las que deben dirigirse los interesados. «Hay dos convocatorias al año -puntualiza Antonio-, una suele ser en marzo y otra en octubre».