Merkel pondrá a prueba su fondo en el Camino

La canciller alemana, recién aterrizada, se desplazará a O Pino para cubrir con Rajoy los seis kilómetros del Camino que los separan del aeropuerto de Lavacolla


santiago / la voz

Finalmente no será el Monte do Gozo desde donde Merkel y Rajoy enfilen hacia Santiago. El Concello de O Pino, antesala a Compostela, servirá de arranque a un corto trayecto de poco más de 6 kilómetros que permitirá comprobar si la locomotora alemana también resiste la suave, pero ondulada, orografía gallega. Mañana, a partir de las 18.00 horas, en un intervalo en el que pocos peregrinos restan en el Camino, ambos mandatarios marcarán el paso en un territorio de sencillo tránsito aunque dura subida, agradecido a la vista y que evita peligrosos cruces con el asfalto. Un recorrido protegido de miradas ajenas e idóneo para dos autoproclamados amantes del senderismo.

El trayecto elegido, que también esquiva zonas de presión urbanística, arranca tranquilo y sereno en Pedrouzo, capital de O Pino, ayuntamiento donde pasó consulta el abuelo materno de Rajoy, el médico Manuel Brey.

Última carballeira del Camino

Por pistas de tierra, que les internarán en bosques de eucaliptos, los mandatarios hollarán una zona de pequeñas aldeas, como la de San Antón, ubicada en la vaguada formada por el río Brandelos. Será desde este punto, cubierto ya el primer kilómetro y medio, cuando el presidente español podrá sacar pecho y mostrar a su homóloga alemana la belleza de las carballeiras gallegas. En este caso, la última de la vía milenaria antes de Santiago.

En una agradable travesía que alterna asfalto y tierra los caminantes alcanzarán Amenal, única huella de los antiguos castros que poblaron la zona, y último respiro antes de la dura subida que afrontan a continuación. El itinerario pica hacia arriba por un pronunciado y sombrío repecho que pondrá a prueba la fuerza germano-española. La sana competición se mantendrá constante durante dos kilómetros.

Merkel y Rajoy rozarán ya entonces el municipio de Santiago y su aeropuerto, una infraestructura que junto a las carreteras que lo rodean han afeado y obligado a modificar de forma drástica el trazado original del Camino. Múltiples cruces depositadas por los peregrinos en una valla que delimita la terminal tratan de edulcorar esta triste llegada a la meta. En el entorno de una rotonda, un monolito con bordón, calabaza y vieira anuncia la entrada al concello compostelano. Bienvenida para muchos y fin del Camino para ambos políticos.

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