Otras carreteras gallegas donde la niebla es una constante

La Autovía del Cantábrico no es el único tramo en el que hay que aumentar la precaución debido a la poca visibilidad


La Voz

La escasa visibilidad por la niebla fue determinante en el accidente ocurrido el pasado sábado en la A-8 entre Mondoñedo y Careira (A Xesta). De hecho, el Ministerio de Fomento reabrirá el tramo tras reforzar las medidas de seguridad y sumar una nueva señalización para esos días en los que la neblina obstaculiza seriamente la visibilidad. Pero el de Mondoñedo, no es el único tramo de la red viaria gallega donde las brumas son una constante y complican con frecuencia la circulación. En al menos una decena de carreteras gallegas es necesario, en algunas incluso en verano, extremar la precaución ante los frecuentes bancos de niebla.

A Coruña

Una de las carreteras con nieblas frecuentes es la AC-101, la que comunica As Pontes de García Rodríguez con Ortigueira, a su paso por Monte Caxado, la zona más alta del municipio. Se trata de una ubicación perfecta para los campos eólicos instalados allí, pero en la que también se condensa una niebla densa que impide la circulación regular. Otro punto en el que las condiciones meteorológicas han causado diversos accidentes es la carretera N -550, la nacional que conecta Santiago y A Coruña, a su paso por Mesón do Vento. En la autopista Ap-9, en el tramo más próximo a la salida Ordes, también es frecuente que en días despejados aparezca la niebla.

Lugo

En Pedrafita donde están ubicados los accesos a la autovía A-6 se acumula abundante niebla que entorpece la visión de los conductores debido a la altitud en la que se ubica. La zona está señalizada con las mismas balizas que la DGT instalará en la A-8. Sin abandonar la A-6, hay otro punto problemático en la provincia de Lugo que es aconsejable evitar en las inmediaciones de Guitiriz. En invierno, es probable encontrar una visibilidad reducida también en el Alto Oural, entre Sarria y Monforte, y en el Alto de Guítara, paso obligatorio entre Monforte y Ourense si se coge la N-120.

Pontevedra

El Alto de Dozón en la AG-53, la autopista entre Santiago y Ourense, es un tramo que los conductores suelen esquivar por la carretera general. Otro alto, el de Puxeiros, en la autovía que comunica Vigo con Porriño, es otro tramo en el que la poca visibilidad obliga en muchas ocasiones a reducir la velocidad de los vehículos. Continuando al interior, se encuentra la N-120, una de las carreteras nacionales más peligrosas donde la niebla abunda a su paso por A Cañiza y Ponteareas. Además, con frecuencia, al propio puente de Rande le afecta el afloramiento costero. Este fenómeno meteorológico, que se pudo ver este pasado sábado, hace que se cubra de niebla la capa de aire que está en contacto con la ría, por lo que es aconsejable que los vehículos circulen por el puente a velocidad reducida.

Ourense

Al alcanzar casi la frontera con León, la niebla también puede jugar una mala pasada en A Gudiña, tanto a los que circulen por la N-525 como a los usuarios de la Autovía das Rías Baixas. En la autovía también son frecuentes los bancos de niebla que aparecen al pasar por Xinzo de Limia.

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