La pobreza grave afecta en Galicia a 18.000 familias con hijos menores

serafín lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La Xunta asume en un informe que más de 63.000 se encuentran en riesgo de pobreza

23 jul 2014 . Actualizado a las 13:13 h.

La cara más dramática de la crisis ya tiene números en Galicia. Al menos 18.000 familias con hijos menores de edad (7,4 % del total) están en situación de pobreza grave. Son las que más padecen la comprometida situación económica, pero no los únicos. Un informe elaborado por la Consellería de Benestar eleva a más de 63.000 (26 %) los hogares gallegos con niños en riesgo de pobreza. Una de cada cuatro familias con menores a su cargo están expuestas a pasar necesidades por falta de recursos.

El estudio, que Benestar utilizará para elaborar una estrategia integral con medidas concretas para el tratamiento de esos menores, corrobora que la mayor proporción de familias más golpeadas por la crisis se concentra en las áreas urbanas. En concreto, localiza las áreas con más problemas en la fachada litoral atlántica: Costa da Morte, Barbanza-Noia, Caldas-O Salnés, Vigo y Pontevedra sur. El indicador que utiliza Benestar en su informe es el que mide la «carencia material severa», que pese a todo presenta en Galicia (7,4 % de las familias con hijos menores) una tasa algo inferior a la media del conjunto de España (5,8 %). Entran en ese grupo las familias que cumplen al menos cuatro de estas variables: no pueden permitirse salir de vacaciones una vez al año; comer carne, pollo o pescado cada dos días; mantener la vivienda a temperatura adecuada; afrontar gastos imprevistos; que tienen atrasos en el pago de hipoteca o recibos de servicios básicos; o que no pueden disponer de vehículo propio, teléfono, televisor en color o lavadora.

Más penurias en áreas urbanas

La directora xeral de Familia, Amparo González, explicó ayer en la presentación de lo que describió como un «diagnóstico certeiro e en profundidade» que la incidencia es menor en los núcleos rurales que en los urbanos por la existencia de una mayor red de apoyo familiar (Benestar destaca la «revalorización das pensións»), por el autoconsumo (que abarata la cesta de la compra) y por el precio más asequible de la vivienda. Son ventajas que facilitan la cobertura de necesidades básicas en el ámbito rural. La radiografía también pone el foco en el hecho de que la tipología familiar también resulta determinante en las situaciones de mayores apuros económicos. Así, aunque solo el 8 % de los hogares gallegos con niños son monoparentales, representan el 46 % de los que padecen pobreza. Por contra, están en esa tesitura el 18 % de las parejas con hijos menores, a pesar de que representan el 69 % en Galicia.