Currás dimite como alcalde de Santiago, aunque permanecerá como concejal

Anunció su marcha en la rueda de prensa en la que iba a presentar su nuevo gobierno

Ángel Currás, junto Reyes Leis, la teniente alcalde. A la derecha, Agustín Hernández.
Ángel Currás, junto Reyes Leis, la teniente alcalde. A la derecha, Agustín Hernández.

santiago / la voz

«Una situación excepcional requiere una decisión excepcional», dijo Ángel Currás después de soltar un soliloquio en el que intentó justificar su empecinamiento por mantenerse en la alcaldía de Santiago pese a que múltiples voces de su partido le pedían insistentemente que se marchara desde hace semanas. Compareció solo. Ninguno de los tres concejales que el PP aún conserva en el Concello de Santiago se dejaron ver en una sala de prensa abarrotada para arroparle durante el anuncio de su renuncia como alcalde. Pero no como concejal, pese a acumular dos imputaciones.

Antes de este momento, Ángel Currás vivió una mañana agónica. Aunque estaba previsto que asistiera a la toma de posesión del nuevo rector de la USC, Juan Viaño, su silla se quedó vacía para asombro de los asistentes. En lugar de este acto, el alcalde se marchaba acompañado de su primera teniente alcalde y de su asesor Néstor Valcárcel supuestamente a ver «unos proyectos en contratación». Al regreso de esta gestión no respondió a preguntas, pero fuentes próximas a él negaron que estuviera prevista su dimisión. Ángel Currás quería seguir, solo unas horas antes de presentar su renuncia como alcalde, manteniendo la farsa de la normalidad. Tras unos minutos en su despacho, Currás se desplazó al Hostal dos Reis Católicos, a escasos metros del Pazo de Raxoi, donde compartió un aperitivo con varias personas como si no pasara nada. Aunque se le preguntó en reiteradas ocasiones por los rumores crecientes de que en la comparecencia de la tarde presentaría su dimisión, Currás mantuvo el suspense.

Gobernabilidad

En aras de la «gobernabilidad» y por su deseo de «servir al interés general» fueron las excusas que volvieron a salir de boca de Ángel Currás para explicar por qué no ha dimitido antes. Sin embargo, reconoció que la «pasión» -como sinónimo de alegría- con la que llegó a la alcaldía de Santiago en sustitución del ex alcalde, Gerardo Conde Roa, condenado por delito fiscal, se acercó más al «sufrimiento». Y no era para menos. Hace una semana, siete de sus concejales se vieron obligados a dimitir «por imperativo legal» al ser condenados por acordar pagar la defensa del concejal de Deportes, Adrián Varela, imputado en la operación Pokémon. Este edil presentó también su dimisión unos días antes de conocerse la sentencia. Pero la agonía del equipo de Currás aún se agravaría más. Rebeca Domínguez, enfrentada al alcalde casi desde su llegada al Concello y también imputada en la Pokémon, renunciaba a las pocas horas de marcharse los siete.

Ayer, en medio de su discurso de despedida como alcalde, hizo una referencia a su grupo de gobierno diciendo que asumió «la alcaldía y la responsabilidad de dar continuidad a un gobierno que ya existía», lo que refleja su clara intención de desligarse del equipo de Conde Roa, del que él no se siente responsable.

Currás, durante su comparecencia, eludió la palabra dimisión y, en su lugar, recurrió a vaguedades como «volver a ponerme a disposición de los vecinos y del partido» o anunciar el «inicio de una nueva etapa con un gobierno nuevo». Todo menos pronunciar las palabras dimisión o renuncia.

Sí fue claro cuando confirmó que el nuevo alcalde de Santiago será Agustín Hernández Hernández, actual conselleiro de Medio Ambiente e Infraestruturas. Volvió a recurrir a la ambigüedad cuando se le preguntó directamente si dejaría de ser concejal, algo que no se producirá por el momento, ya que anunció que estará en la toma de posesión del nuevo equipo. Tampoco quiso ser claro al ser preguntado por qué dedicó una semana a preparar un futuro gobierno si como él mismo dijo su renuncia era fruto de una reflexión de semanas.

Siguiendo con su doble juego a la hora de ofrecer aclaraciones o sembrar la duda según su conveniencia, Currás afirmó que la lista de gobierno que confeccionó durante toda la semana y que iba a ser presentada en esa misma rueda de prensa, tendrá que mostrársela a Agustín Hernández, pero aclaró que será el nuevo alcalde el que forme su propio equipo de gobierno con una mayoría de concejales no electos. Aunque tampoco fue explícito, parece evidente que no se ha entrevistado con el conselleiro Hernández. Un síntoma más de la soledad que ha acompañado a Ángel Currás desde hace semanas.

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