«Estades nominados; se non vos bañades, pagades unha mariscada»

Manuel Rey
manuel rey CARBALLO / LA VOZ

GALICIA

JOSE MANUEL CASAL

Un emigrante gallego en Suiza inició o «Legado do Tibu», desafiar a los amigos en las redes sociales para que se peguen un chapuzón; la cadena ya es viral en la web

18 may 2014 . Actualizado a las 15:19 h.

Dicen que un habitante de la Tierra está conectado con cualquier otro a través de un máximo de seis grados de separación. Y el «Legado do Tibu», un desafío que se está propagando por a través de las redes sociales, va camino de demostrarlo. Ya se cuentan por miles las personas que han realizado este curioso reto.

Para entenderlo hay que irse hasta Misuri, en Estados Unidos. En un pueblo llamado Tarkio vive Landon Shaw, un bebé de cuatro meses que padece cáncer. Sus padres no podían pagar el tratamiento. Entonces, sus vecinos tuvieron una idea. Cada persona que se bañase en agua fría debería donar una cantidad de dinero para sufragar el tratamiento de Landon. Las redes sociales hicieron el resto. En menos de una semana, recaudaron más de 30.000 euros.

De Misuri a Camariñas

La campaña se propagó por medio mundo en unos días, hasta que llegó a Weinfelden, en Suiza. Allí trabaja Damián Pereira, un joven de Xaviña (Camariñas), que, como muchos vecinos, emigró al país alpino. Aunque ya había perdido parte de su mensaje original. «En Suiza empezouno a facer todo o mundo pero ninguén sabía de onde viña. Despois xa saiu nos periódicos que era unha campaña para axudar a un rapaz enfermo», explica Damián. «Pero nós faciámolo simplemente por divertirnos, porque aquí a auga está bastante fría». Al joven se le ocurrió que la iniciativa podía calar en su pueblo natal, y decidió nominar a su primo Daniel y a sus amigos Fran y Damián. Si no lo hacían en cuarenta y ocho horas, deberían pagarle una mariscada. Y prendió la mecha.

Primero fue Camariñas, y luego Cabana, Fisterra, Vimianzo, Ponteceso... A última hora del viernes, miles de personas por toda la Costa da Morte se habían sumado al «Legado do Tibu», en referencia al apodo de Damián, -le llaman Tiburón porque juega las pachangas de fútbol con camisetas de Puyol- que no daba crédito al éxito de su desafío. La única regla es mojarse en agua fría y subirlo a la red. A manguerazos, con cubos, en la playa, en el puerto, en el río o en un lavadero, con las vacas como testigos. Desde niños nominados por sus padres hasta abuelas que acceden a la broma de sus nietos. Para darle un mayor toque de humor, hay atuendos de lo más curioso. Pijamas, disfraces de animales o trajes de baño al estilo Borat, como el que luce en la fotografía Juan Gimel.

El «Legado do Tibu» arrasa en Internet. Hay vídeos en las playas de Samil y Riazor, en la plaza de España de Madrid o en ciudades como Tours (Francia). Y ya ha cruzado de nuevo el Atlántico. Algún vecino de la zona residente en Brasil lo ha empezado a difundir por el país. El causante de todo, Damián Pereira, ya ha empezado a preparar una gran celebración este verano. «En agosto irei de vacacións a Galicia, e estaría ben facer unha gran festa con todos os que fixeron o vídeo e tirarnos xuntos á auga. A este paso, como sigamos así, vaise acabar tirando ata Rajoy», bromeaba Damián.