Semana Santa en Viveiro: Hosteleros y tres mil cofrades viven pendientes del cielo

mar g. balseiro VIVEIRO / LA VOZ

GALICIA

Paso del Calvario en la procesión de la Pasión, el año anterior.
Paso del Calvario en la procesión de la Pasión, el año anterior. pepa losada

Claustros e iglesias bullen de actividad estos días, poniendo a punto pasos y ropajes

07 abr 2014 . Actualizado a las 10:41 h.

En Viveiro llevan días mirando al cielo. Abril es un mes loco y tiene en vilo a los tres mil cofrades que dan vida a la Semana Santa, porque desde hace siete años las procesiones capean la lluvia como pueden. «A ver si por fin este año puede salir todo, me agobia mirar el tiempo con mucha antelación», afirma José Veiga, presidente del colectivo que agrupa a las ocho cofradías y hermandades de la Semana Santa de Viveiro. Claustros e iglesias bullen de actividad estos días, poniendo a punto pasos y ropajes. Este año es además especial porque la Semana Santa viveirense estrena el título de fiesta de interés turístico internacional que recibió en el 2013.

Francisco Fernández Rodríguez, con 45 años como profesional en la hostelería, confía en el tirón de ese título y en el impacto que ha tenido en las redes sociales para conseguir, más allá de la meteorología, que Viveiro se llene hasta la bandera. «É o pequeno agosto de primavera», asegura desde su mesón, O Recuncho, en pleno casco histórico. El año pasado, en solo dos días salieron de sus cocinas 140 kilos de pulpo en raciones. «Mira, desde pola mañá ata as tantas da madrugada estamos funcionando de seguido eses días», dice, confiando en la clemencia meteorológica para que la gente disfrute de un espacio urbano singular como es el casco histórico.

Viveiro oferta, según el registro oficial de la Xunta, casi 1.500 plazas de alojamiento repartidas en 44 establecimientos hoteleros, tres de ellos de cuatro estrellas. La pasada semana, las reservas rondaban el 50 %, «pero es un comportamiento normal desde hace varios años, la gente espera al final», dice Eva Balseiro, gerente del Hotel Ego.