La patrullera de la Guardia Civil tardó 6 horas en actuar por las bajas laborales
GALICIA
La conflictiva situación que se vive en el servicio marítimo de la Guardia Civil de Pontevedra quedó patente en el siniestros del Mar de Marín. Distintas fuentes, tanto en el seno del instituto armado como ajenas al cuerpo de seguridad, lamentaron ayer que la patrullera tardase cerca de seis horas en acudir al lugar del accidente: «Esa noche no había nadie de servicio», insistieron al respecto.
Explicaron una gran parte de la plantilla está de baja médica -a finales de febrero se estimaba que solo eran diez de los 45 agentes los que permanecían operativos-, lo que había reducido considerablemente el número de patrullas por mar.
Como contrapartida, estas fuentes subrayaron que, en el pasado, este servicio estaba de guardia las veinticuatro horas del día.
«No cabe duda de que no se puede aventurar qué hubiera pasado si se mantuvieran aquellas condiciones, pero lo que sí está claro es que ese día, a la hora en que se produjo el siniestro, no había servicio», reiteraron.