Caso Asunta: Basterra fue al psicólogo tras la separación porque acosaba a su exmujer
GALICIA
Rosario Porto declaró que llegó a estar «aterrorizada» y que el padre de la niña incluso rompió una puerta de su casa
10 ene 2014 . Actualizado a las 17:37 h.La separación y posterior divorcio entre Rosario Porto y Alfonso Basterra estuvo muy presente en sus primeros interrogatorios en el juzgado de Santiago. Ella relató que él llegó a acosarla y que sintió miedo, y él, pese a no reconocerlo inicialmente, finalmente admitió que incluso tuvo que recurrir a una psicóloga para que le ayudase «porque aquello no podía ser», dijo.
Juez Vázquez Taín. ¿Cuándo rompieron ustedes la relación?
Rosario Porto. El 6 de enero es Reyes, 7 de enero... el 8 de enero.
V. T. Cuando se rompe esa relación, ¿cesan la convivencia o la mantienen?
R. P. Cesamos la convivencia, lo que pasa es que yo me ausenté de casa porque me dio miedo esa noche y me fui con una amiga a un café y estuve llamándole, tenía mucho miedo, yo creía que a la niña no le iba a hacer nada. A la niña le dio de cenar y la acostó, no le dijo nada. [...] El cese de la convivencia fue por una infidelidad mía y él la descubrió. Lo que pasa es que él la descubrió el día antes de Reyes y en lugar de preguntarme nada, estuvo callado durante tres días y, o sea, Reyes yo creo que fue un domingo, el domingo fue todo tan normal, el lunes también y el martes yo me ausenté por la mañana de casa, cosas de trabajo, y luego fui a comer con unas amigas y estuve por la tarde fuera y cuando llegué por la noche, bueno sobre las ocho de la tarde, él estaba como un energúmeno en casa diciéndome que estaba liada con mengano y me has roto la vida. Incluso le dio una patada a una puerta y tengo un agujero en una puerta de mi casa. A mí me dio miedo, llamé a una amiga y me fui de casa.
V. T. Pasa esa tarde-noche con una amiga...
R. P. Con una amiga y consigo... la casa era mía, de mi propiedad [...] y consigo que salga de casa. Voy con dos amigas y al final vino conmigo también mi prima. Estuvimos abajo en la calle y a mí me da mucha vergüenza que me hable a gritos y estaba aterrorizada y conseguí que me diera las llaves de casa, yo le di dinero, se llevó las tarjetas de crédito, se llevó todo, pero le dije que las llaves me las deje y conseguí que saliera de casa y me quedé yo con la niña. Pero me llevó las llaves de General Pardiñas, del otro piso de mis padres, y él se me atrincheró allí dos o tres días hasta que conseguí convencerle de que se fuese de allí. Si tú descubres que tu pareja ha sido infiel hablas con él, pero no estás tres días como recabando pruebas para de repente soltármelo todo y tener ya todo. Y me revisó todo. Me revisó mis cosas, yo nunca le he revisado las cosas de él. Mis cosas, mis correos, se metió en mi cuenta de correo, en todo lo mío para tener hechos fehacientes de que yo...
V. T. A partir de ese momento [su crisis por estrés y ansiedad en junio, que requirió su hospitalización] es cuando ustedes empiezan a estar más juntos.
R. P. Me daba de comer, y de cenar [...]. La condición de él para cuidarme fue que dejase a esa persona. Entonces, el 4 o el 5 de julio dejé a esa persona, le di una excusa porque no le quería decir que era una especie de chantaje por parte de mi marido. Mi exmarido reaccionó tratando de localizar a su familia y de contarle las cosas a su familia y tratando de hundir su matrimonio y yo en todo momento supe que él estaba casado y nunca me engañó ni me dijo que pensaba dejar a su familia.
V. T. ¿Llegó a pernoctar, no digo juntos, pero en la casa?
R. P. Sí, llegó a dormir en casa. Pernoctábamos pero como hermanos.
V. T. ¿Es en febrero [cuando se divorcian] cuando empiezan a tener más contacto?
R. P. No, qué va.
V. T. Es decir, que él se instala allí [en República Arxentina] pero se mantiene separada de él.
R. P. Totalmente.
V. T. No tiene más contacto que aquel que es necesario...
R. P. No tengo más contacto que todas las amenazas de él, todas las cartas que me escribía amenazándome.
V. T. ¿Pero amenazándole con qué?
R. P. Diciéndome que le había desgraciado la vida, esto no me lo merezco, estás con un túzaro, ese no es hombre para ti, tú te das cuenta de que estás con un tío casado con hijos, qué te esperas de una persona que se lía con alguien cuando su mujer estar esperando un hijo, con todos tus secretos más íntimos los tengo yo y cualquier día los revelaré...
La visión de la ruptura de Alfonso Basterra fue diferente, aunque al ver que el juez tenía muchos datos que le había contado su exmujer acabó aceptando que su comportamiento no fue correcto.
Juez Vázquez Taín. ¿Es posible que doña Rosario tuviese que abandonar el domicilio familiar la noche que ocurrió el incidente por miedo a lo que usted pudiera hacer?
Alfonso Basterra. No, no... Y además esa misma noche yo me fui a General Pardiñas...
V. T. No hubo una... usted se marchó tranquilamente...
A. B. Estaba nervioso yo...
V. T. ¿Hubo discusiones, enfrentamientos, peleas?... ¿Iba usted al Reno [una cafetería] a acosarla?...
A. B. No, por Dios...
V. T. ¿Le mandaba usted notas a su esposa?
A. B. En los primeros días le mandé e-mails...
V. T. Y mensajes muy desagradables...
A. B. Pero ya fui a una psicóloga porque entendí que esa situación no podía ser así y en marzo fui a una psicóloga, hasta mayo.