La sentencia del «Prestige»: Sin luz sobre las controversias fundamentales once años después

Pablo González
Pablo González LA VOZ / REDACCIÓN

GALICIA

Paco Rodríguez

López Sors, Mangouras y el jefe de máquinas han sido absueltos de delito medioambiental. El capitán griego sí ha sido condenado a 9 meses por «desobediencia grave». Los magistrados dicen que no se ha podido probar responsabilidad penal, apuntan a la clasificadora y justifican el alejamiento del barco decretado por el Gobierno antes del naufragio. Toda la información sobre la sentencia, aquí

13 nov 2013 . Actualizado a las 22:30 h.

Once años de instrucción y ocho meses de juicio no han sido suficientes para determinar, con cierto consenso técnico, las dos controversias fundamentales del caso Prestige, en las que se basaban las acusaciones más graves -los delitos medioambientales- contra el capitán del buque, Apostolos Mangouras, y el ex director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors. Ni el fallo estructural en las entrañas del buque ni la decisión de alejar el petrolero han tenido respuestas unánimes o solventes por parte de los peritos -los informes fueron «imprecisos», se alega en la sentencia-, ni se han probado las acusaciones para sustentar las peticiones de penas ni por tanto la responsabilidad civil, esto es, el pago de los daños.

El ponente de la sentencia sobre el Prestige, el magistrado Juan Luis Pía, admitió que a día de hoy no puede determinarse con exactitud cómo se produjo el fallo estructural en el petrolero, pero apunta a los técnicos de la empresa clasificadora, ABS, como responsables de unas inspecciones deficientes que no pudieron detectar la fragilidad del petrolero. Pero no cree que Mangouras deba ser condenado por imprudencia y delito medioambiental por unas «deficiencias de mantenimiento y control de la conservación del buque, que no respondían a vicios que pudieran observarse directamente, sino que dependían de análisis técnicos complejos que no se efectuaron con la debida profesionalidad, eficacia y/o prudencia». «No se demostró -añade la sentencia- que los acusados quisieran hundir el buque, ni que conocieran las deficiencias estructurales ni las causas de estas».

Respecto al alejamiento del Prestige decretado por José Luis López Sors, los magistrados consideran que esta decisión aumentó la extensión del vertido, pero redujo la intensidad de la afectación y permitió recoger fuel en el mar. La reacción de evitar que el buque embarrancase fue «correcta», al igual que el asesoramiento técnico con el que contó el entonces director de la Marina Mercante, uno de los aspectos que más cuestionó la acusación popular de Nunca Máis. «Nunca se dijo hasta ahora cuál hubiera sido la decisión correcta a adoptar ni el protocolo a seguir en el supuesto no desdeñable de que se repitiesen hechos similares; ni aún ahora, después de una dilatada instrucción y de un largo y árido juicio», se asegura en la sentencia.