Cumple 106 años medicándose solo con una pastilla para dormir

José Francisco Alonso Quelle
José Alonso TRABADA / LA VOZ

GALICIA

Xaime Ramallal

Evaristo Fernández, de Trabada, tampoco sigue régimen alguno

01 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No sabe de régimen y las medicinas se limitan a un ligero somnífero para conciliar el sueño. Nada extraño de no ser porque Evaristo Fernández cumplió ayer 106 años en su casa en Ría de Abres, en el municipio lucense de Trabada (1.268 habitantes). Varias décadas atrás un médico de familia, observando su maltrecha pierna izquierda, le advirtió: «Ou te operas ou vas acabar nunha cadeira de rodas». El médico falleció hace más de 20 años y Evaristo ni siquiera necesita bastón para caminar.

«Como de todo... chourizo tamén, de unhas cousas máis e de outras menos. Un guiso, unha sopa, unha tortilla. ¿Viño? Tamén me gusta un pouquiño. E non gasto medicina ningunha. Só unha pastilla para durmir. Hoxe durmín toda a noite», dice. Una propiedad de las conciencias tranquilas: «Nunca fixen mal a nadie». Es esa salud de hierro la que le permite valerse por sí mismo, levantarse en torno a las nueve de la mañana y, si no hay nadie en casa, hacer el desayuno, después la comida e incluso sorprender a sus hijos desgranando maíz.

El reinado de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo, la democracia, la proclamación del rey Juan Carlos... Para vivir todo eso y mucho más está dando la vida de Evaristo Fernández. Pocos más apropiados para diagnosticar con una pasmosa lucidez: «O mundo mellorou algo, pero agora vai un pouquiño para atrás. Antes era máis escravo». Habla con una sonrisa paternal, que rebosa comprensión, en un rostro claro en el que destacan como faros sus limpios ojos azules.