La Xunta descarta financiar más rebajas en los peajes

Alega que invierte más de 20 millones al año y rechaza emular a Cataluña


santiago / la voz

Ni un euro más de la caja autonómica para pagar a las concesionarias de las autopistas por nuevas rebajas en los peajes. El Gobierno gallego no tiene previsto adoptar el novedoso modelo negociado por el Ejecutivo catalán y la empresa Abertis para reducir el importe de las tarifas de las autopistas C-32 y C-33, y frenar así la caída de tráfico. Por un lado, la Xunta recela de un acuerdo que asegura que desconoce, pero que obliga por contrato a la Generalitat a compensar a la concesionaria si con esa rebaja del peaje no aumenta la circulación hasta un número determinado de vehículos. Pero la Administración gallega alega, además, que ya dedica un volumen importante de recursos para financiar el abaratamiento o supresión de peajes en distintas vías. Son más de 20 millones al año en subvenciones, pese a las restricciones presupuestarias.

Audasa, la empresa que gestiona la AP-9, recibirá este año 12,6 millones por la gratuidad de los tramos O Morrazo-Vigo y A Coruña-A Barcala. La Xunta y Fomento cofinancian al 50 % esa medida, por lo que el coste para las arcas autonómicas asciende este ejercicio a 6,3 millones. Aunque la mayor parte de la inversión en peajes corresponde al trazado de la autopista Santiago-Ourense libre de cabinas. La Administración gallega pagará este año a la concesionaria Aceousa 15,3 millones por la gratuidad de la AG-53, que discurre entre Dozón y el enlace con la A-52 en Barbantes.

La factura de la Xunta por bonificaciones en tarifas de las vías de pago se completa con las dos autopistas autonómicas: la AG-55 (A Coruña-Carballo) y la AG-57 (Vigo-Baiona). Al igual que en la AP-9, los usuarios que usen el dispositivo de pago automático Vía-T tienen un descuento del 25 % en el trayecto de vuelta, siempre que viajen en el mismo día y el desplazamiento tenga lugar de lunes a viernes. Esa rebaja le cuesta a la Xunta casi 500.000 euros al año, que también refuerzan los ingresos del grupo Itínere en Galicia.

46 millones por las autovías

Al margen de estas bonificaciones, la Administración gallega también debe hacer frente a las tarifas de las cuatro autovías adjudicadas en régimen de concesión: Santiago-Brión (AG-56), Barbanza (AG-11), O Salnés (AG-41) y Ourense-Celanova (A-52). La Xunta abonará este año 46 millones en concepto de peaje en la sombra a las concesionarias que explotan esos viales. Después de que los distintos Gobiernos desde Fraga impulsaron esta fórmula, ahora el Ejecutivo de Feijoo la aparca por resultar demasiado gravosa en tiempos de crisis. El último vial adjudicado con este sistema será el de la Costa da Morte.

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