A Monte Pío... sin hoja de ruta

La residencia oficial del presidente de la Xunta acoge mañana, sin guion de temas ni agenda previa de trabajo, la primera reunión de jefes de Ejecutivo en toda la historia de la autonomía


santiago / la voz

Con comida incluida, los presidentes de Galicia celebran mañana su primera cumbre en la historia de la autonomía. El actual jefe del Ejecutivo, el popular Alberto Núñez Feijoo, ha citado para la una en la residencia oficial de Monte Pío (Santiago) a sus antecesores en el cargo. Comparecen estos últimos sin que el anfitrión les haya enviado previamente una agenda de trabajo ni un menú de los temas que le gustaría digerir a medias. Mientras uno de los tres invitados, Gerardo Fernández Albor (PP), hombre de equipo, se dice cómodo peloteando en ese esquema, los otros dos, los socialistas Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño, confiesan sentirse un poquito como ese Madrid de Ancelotti, que sale al campo a jugar aún no se sabe muy bien a qué.

«Asisto a esa reunión pola miña disposición a axudar institucionalmente, dentro dun mínimo sentido de lealdade e normalidade. A partir de aí, el [Feijoo] saberá por que e para que nos convoca, porque non hai temario, orde do día nin previsión. Temos tanta información como os medios de comunicación. [...] ¿Con que expectativa a afronto? Bueno... Alí estaremos». La sentencia, síntoma de cierta indiferencia, si no de larvado malestar, la suscribe Touriño, presidente de la Xunta desde agosto del 2005 hasta febrero del 2009. Y tampoco dista mucho de lo que defiende quien lo antecedió en el puesto de septiembre del 87 a febrero del 90: Laxe.

«Si me preguntas qué vamos a hacer allí -explica el mandatario de los ochenta- la respuesta, sinceramente, es: ??Pues no lo sé??. En principio, supongo, a escuchar, como cuando te invitan a cenar en una casa cualquiera; esperas a que hable el anfitrión. Porque, en este caso, a estas alturas, no tenemos nada cerrado. Sabemos que hay que estar a la una en Monte Pío y poco más. [...] Así que no sabría contestar qué espero muy bien de todo esto». La versión de los hechos la confirma el tercero en discordia, Albor, si bien disiente en su interpretación.

Al conservador, primera autoridad de la comunidad entre enero de 1982 y el verano de 1987, en absoluto le chirría que los comensales acudan este miércoles a un restaurante sin carta. Al contrario, sostiene que se trata de que «las cosas vayan surgiendo allí porque cada uno sabemos muy bien lo que tenemos que decir y así todo el mundo podrá opinar de lo que le parezca oportuno». Y, mayormente, de que los cuatro comensales escenifiquen «que los adversarios en política son solo eso: adversarios, no enemigos, máxime en estos tiempos». De hecho, inscribe el «muy importante» encuentro en la renovación que atraviesa el PSdeG. Cree que una buena sintonía de Feijoo con Touriño y Laxe empujaría al nuevo secretario xeral de los progresistas, José Ramón Gómez Besteiro, a sepultar la era Pachi bajo la tierra del olvido y buscar consensos con el PPdeG «en cuestiones de país».

La resolución, mañana, en formato todavía por definir.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos

A Monte Pío... sin hoja de ruta