No debemos perder este último vuelo

Rubén López EXPERTO EN AEROPUERTOS

GALICIA

Mientras escribo este artículo, está reunido el embrión del comité de coordinación del sistema aeroportuario gallego. Quisiera dejar alguna reflexión que pueda servir de complemento a las propuestas que allí se traten y que deben servir para mejorar nuestros aeropuertos.

La base de competitividad y conectividad está en los vuelos nacionales, principalmente Madrid y Barcelona (que deben estar programados desde los tres aeropuertos), y con 7-8 frecuencias desde Vigo y A Coruña (con horarios adaptados a los viajeros de negocios y compañías que permitan realizar conexiones con las alianzas que operan a nivel internacional). El siguiente paso sería cubrir los vuelos nacionales transversales (Bilbao, Sevilla, Valencia, Alicante, Jerez, Málaga) desde los tres, de forma coordinada y con frecuencias diarias. El tercero sería centralizar los vuelos con las islas en Lavacolla, por ubicación y comodidad para los ciudadanos. En cuarto lugar, habría que programar en Lavacolla los vuelos internacionales low cost, que generan su propia demanda y traerán miles de turistas a Galicia. El quinto paso sería complementar el resto de rutas internacionales entre Alvedro y Peinador, con los destinos con demanda efectiva y capacidad de conexión vía hub (Londres, París, Múnich, Bruselas). El sexto sería mejorar la accesibilidad.

Pero para todo ello hacen falta medios económicos, humanos y técnicos, por lo que sería deseable que de esta reunión emane el compromiso de poner en marcha un comité técnico que pueda trabajar en implementar estas mejoras a corto, medio y largo plazo, lo que revertiría la tendencia de pérdida de pasajeros y nos permitiría estrechar la diferencia cada día mayor con Oporto, y su influencia en la realidad gallega.