Cazadores cazados en un despacho

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

GALICIA

La trama de las licencias de caza vendió permisos desde A Coruña a toda Galicia a través de un sistema informático que ha permitido localizar a los beneficiarios de este fraude

26 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La herramienta burocrática de la que se vale la Xunta para tramitar permisos de caza en Galicia hizo aguas durante seis años. La veda para iniciar este mercado negro de permisos oficiales se abrió en el 2007, para cerrarse en otoño del 2012 después de expedir 831 licencias presuntamente ilegales. Unos documentos que llegaron a manos de sus actuales propietarios sin que estos hubiesen realizado previamente el examen que resulta obligatorio desde el 2007 para salir al monte a cazar. Fue la propia Xunta la que denunció los hechos al conocerlos. Desde entonces, la tormenta desatada ya ha alcanzado la magnitud de tsunami, sobre todo en los despachos de la Consellería de Medio Ambiente. ¿Por qué? Por la implicación de parte de su personal, que con la ayuda de contactos externos, principalmente en la provincia de A Coruña, fue tejiendo un negocio ilícito y turbio en el que todavía resulta imposible especificar la magnitud de los beneficios y las personas que se los repartieron.

El mapa de zonas calientes de esta trama ha trascendido en los últimos días. Y A Coruña se lleva la bandera. Aunque esta red ilegal, gestada en la sede herculina de la Dirección Xeral de Conservación da Naturaleza, llegó a todos los puntos cardinales del territorio gallego e incluso sobrepasó Padornelo para salpicar a otras circunscripciones regionales.

Así lo demuestra la base de datos de la misma herramienta que en su día dio luz verde a la tramitación de los 831 permisos citados. Las estadísticas reflejan que los cerebros de este delito de falsedad documental vendieron 717 licencias en 108 ayuntamientos. Las 114 restantes se cocinaron fuera de Galicia para acabar volviendo al poco tiempo gracias a un vacío legal existente.