La trama forestal dejó en Vimianzo miles de pinos abandonados

Las plantas languidecen junto a la maquinaria en una finca de Maceiras y en una fábrica en Camariñas


cee / la voz

Los miles de plantones de pino a punto de secar que esperan abandonados en la sede de la otrora floreciente Maceiras Medioambiental, en pleno corazón de Vimianzo, ilustran a la perfección los efectos que ha tenido el descubrimiento de la trama forestal y el declive de la actividad en esta línea de negocio del industrial vimiancés.

Tanto en esa finca como en la fábrica de hormigón de la carretera de Camariñas se almacena numerosa maquinaria en desuso -otra parte fue embarcada hacia el norte de África-, que junto a los despidos de muchos de los profesionales que trabajaban en el monte habla a las claras del potencial que tenían las empresas de Manuel Maceiras Hermida, el primer imputado por esta supuesta estafa en el cobro de subvenciones. Un poderío económico e industrial que abarcaba desde las obras públicas hasta las limpiezas de fincas pasando por el suministro de productos para la construcción, la silvicultura o la compraventa de madera y que, durante el último ejercicio del que existen datos registrados, superó los seis millones de euros de facturación.

Toda esta actividad, sobre la que no existen sospechas de ilegalidad más que en el caso de las reforestaciones, está ahora en riesgo por las causas penales que se siguen contra Maceiras y parte de su familia.

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