El juez exige a la Xunta medidas para alejar a los jabalíes de la AG-53

Pide que se coloquen pasos canadienses en los accesos a la autovía


Vigo / La Voz

«Ante la exagerada siniestralidad del tramo en cuestión y las peculiaridades del vial, una autovía en la que se permite ir a 120 km/h, lo que genera al conductor una confianza legítima en la seguridad de la carretera». Este es el argumento que ha llevado a un juez de Ourense a dar la razón al conductor de un camión que se topó con varios jabalíes en el tramo gratuito de la AG-53, de Dozón a Cea, el 14 de septiembre del 2010.

Los accidentes provocados por jabalíes en esta parte de la autovía adquirieron notoriedad el 9 de noviembre del 2011 cuando el damnificado fue el propio presidente de la Xunta, que sufrió un accidente en el kilómetro 73 de esta vía. Feijoo regresaba de un mitin en Verín y su vehículo chocó contra dos jabalíes; su C6 sufrió importantes daños, pero el presidente solo un tirón en el hombro.

Lo llamativo del fallo dictado por Francisco de Cominges, titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Ourense, es que reclama a la Xunta, como titular del vial, o bien a la empresa concesionaria, medidas concretas para evitar que se repitan estos peligrosos accidentes.

En concreto, la colocación «como mínimas medidas preventivas» de señalizaciones verticales de peligro, un control estricto de la valla y que se coloquen los denominados pasos canadienses que eviten la irrupción de animales en la calzada.

Propone que se rebaje la velocidad máxima del tramo

El juez tiene muy presentes los datos facilitados por la Guardia Civil de Tráfico, que cifra nada menos que en 52 los accidentes de tráfico que se produjeron en los últimos años entre los kilómetros 70 y 90 de esta autovía por la irrupción de animales salvajes. Se da la circunstancia de que tres de esos siniestros tuvieron lugar en el mismo punto kilométrico, el 78, que el denunciante de este pleito.

De acuerdo con esta elevadísima siniestralidad de origen animal el juez propone también la que puede considerarse la medida más polémica: la rebaja de la velocidad máxima permitida en este tramo «para que disminuya el riesgo de colisión y minore, en caso de producirse, los daños que pudiera provocar».

No apelable

En el caso denunciado, lo de menos parece ser la indemnización económica que recibirá el conductor afectado, que cobrará 2.069 euros. Lo importante es que el juez del caso considera que se ha producido «un deficiente funcionamiento de la Administración autonómica en el cumplimiento de su obligación de conservar la autovías en condiciones mínimas de seguridad». Este fallo es firme al no ser apelable.

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