Fiestas juveniles arrasan 8 casas rurales de Santiago en seis meses

Emilio Forján NEGREIRA / LA VOZ

GALICIA

Los propietarios de la zona deciden no alquilarlas a menores de 25 años

12 abr 2013 . Actualizado a las 12:34 h.

«Viámolo vir, porque dende hai un tempo o problema foi crecendo como unha bola de neve». Así resume Ana Iglesias, propietaria de un negocio de turismo rural en Ames, la oleada de vandalismo que trascendió tras el suceso de la casa A Ribeira do Tambre (A Baña), arrasada el pasado fin de semana durante una fiesta de cumpleaños. En la zona de Santiago se han producido en los últimos seis meses al menos ocho casos de desperfectos graves durante fiestas de cumpleaños o despedidas de soltero, unos denunciados en la Guardia Civil y otros solventados con acuerdos con los autores y sus familias para hacerse cargo de los daños. Ana acaba de cerrar una de sus casas, la de Raíces, harta de sufrir constantes daños en este tipo de fiestas.

La gravedad de la situación es tal que los propietarios de casas rurales próximas a Santiago acordaron hace dos meses rechazar el alquiler de sus inmuebles para este tipo de fiestas a menores de 25 años. Igualmente, la Federación Galega de Turismo Rural (Fegatur) tratará este problema en su próxima asamblea, anunció ayer su presidente, Cesáreo Pardal.

Uno de los incidentes más recientes es el de O Fogar do Selmo, en Urdilde (Rois). El encargado de la casa, Manuel Pérez, afirma que no volverán a alquilarla para este tipo de celebraciones, porque «non paga a pena pasar estes malos tragos». La contrataron cuatro chicas para celebrar el 18 cumpleaños de las cuatro. Iban a ser veinte y se juntaron más de treinta. Tres puertas rotas, una de ellas con el marco partido, un sofá y dos sillas destrozadas, alfombras, ajuar y mobiliario irrecuperable, así como paredes que hubo que repintar, fueron las consecuencias de la juerga destructiva.