Noruegos e ingleses compran dos aldeas de Meira y A Pontenova

Los nuevos dueños pagaron 225.000 euros por los núcleos abandonados


ribadeo / la voz

Se vende aldea gallega abandonada a precio de apartamento. A ese reclamo están acudiendo desde hace meses potenciales compradores de todo el mundo, que descubren las ofertas en Internet. Como ejemplo, dos transacciones que se han cerrado en las últimas semanas. El barrio de Pena de Home, en Pacios (A Pontenova), ha sido adquirido por unos ingleses por algo menos de cien mil euros, con una sustancial rebaja sobre la cantidad que se pedía inicialmente: 125.000. En el caso de otro núcleo abandonado del municipio de Meira, el noruego que lo compró ni siquiera regateó. Hace unos días pagó sin titubear los 125.000 euros que le pedían por siete edificaciones, incluyendo una casa rehabilitada, lista para entrar a vivir.

Frente a la atonía del mercado inmobiliario nacional, la posibilidad de ser dueño de tu propio pueblo sí está resultando una oferta tentadora en el extranjero. «Por estos dos pueblos de A Pontenova y Meira nos llamaron libaneses, alemanes... incluso estuvieron visitándolos un hombre de Arabia Saudí con otro de Miami, que también vive en Arabia Saudí», señala Rafael Canales, gerente de la web aldeasabandonadas.com, que cerró las dos operaciones.

¿Qué buscan en Galicia? Los tópicos: el paisaje, la tranquilidad, los prados, la gastronomía. Y el precio. En Pena de Home, el nuevo propietario inglés se ha hecho con cuatro casas, un hórreo y 7.000 metros cuadrados de pinos y eucaliptos. En Meira, el noruego compra siete edificaciones, incluyendo un hórreo de grandes dimensiones y una minicentral eléctrica en uno de los dos arroyos que cruzan la finca.

Las ofertas crecen día a día en el medio rural de Galicia, cada vez más despoblado. Sin ir más lejos, en A Pontenova también se vende el barrio de Penavella, en Vilaxe, a unos cinco kilómetros de la capital. El núcleo, deshabitado desde hace décadas, pertenece a una única familia. Es lo habitual en estos casos. Su propietaria, Delfina García, explica: «Alí naceron meus abós, meus pais e criámonos todos nós [dice en alusión a sus hermanos]. Agora todos temos casas e...». El lugar lo conocen como la casa de Cortón de Vilaxe. La oferta consta del inmueble patrocial, un hórreo, tres edificaciones más para reformar y edificar, manantial de agua y finca de 13.000 metros cuadrados. ¿El precio? 62.000 euros. Eso es lo que cuesta hoy a ser dueño de tu propio barrio.

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