Felipe Louzán, perito de Nunca Máis: «Co buque en Corcubión non se terían afectado 2.900 quilómetros de costa»

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Asegura que el rumbo noroeste llevaba al «Prestige» «a Groenlandia» y hacia el temporal, lo que triplicó los daños estructurales «en doce horas»

06 mar 2013 . Actualizado a las 15:40 h.

Felipe Louzán Lago es originario de Sardiñeiro, en pleno seno de Corcubión. Pero no tendría inconveniente en que el Prestige hubiera recalado en noviembre del 2002 en la hermosa bahía por la que navegaba con su padre cuando era pequeño. El perito de Nunca Máis expuso ayer una teoría de refugio que para la Administración puede resultar arcangélica, pero que para el profesor de la Escuela de la Marina Civil era absolutamente factible. Solo había que empezar por el principio, asumiendo las enseñanzas del ejercicio de A Coruña del 2001 y enviar técnicos a bordo que evaluaran el estado del petrolero. Para este capitán, el segundo error fue el rumbo noroeste, pues «poñía en risco a vida das persoas que iban a bordo», «non buscaba unha solución para o barco» y era «un rumbo de afundimento». Esta dirección llevaba al petrolero «a Groenlandia» y hacia el temporal, lo que triplicó los daños estructurales «en doce horas».

Louzán explicó que la mejor opción era refugiar el buque en el seno de Corcubión, que el día 14 de noviembre del 2002 estaba a 18 millas y seis horas de viaje -nueve en caso de complicaciones- de esta zona de abrigo. El barco estaba controlado por dos remolcadores y tenía máquina, por lo que considera que podía maniobrar sin problemas en una entrada que tiene cerca de cinco kilómetros de anchura. Tampoco puso objeciones al viraje hacia el sur, pues recordó que el Prestige hizo esta maniobra al día siguiente. Ni a la influencia de los vientos del sur que atenúan el abrigo en esta zona. «Se non se pode meter un barco nesas circunstancias, olvidémonos dos lugares de refuxio», dijo. Felipe Louzán afirmó que no habría problema para encontrar otro barco para realizar el trasvase de fuel. «En Corcubión podía salvarse o buque e a carga», concluyó, al tiempo que, en su opinión, «teríase evitado a contaminación de 2.900 quilómetros de costa», desde Portugal hasta la Bretaña francesa.