Aymerich amenaza la cohesión del BNG, lo que arroja dudas sobre su continuidad

El líder nacionalista lanza un dardo envenenado al partido de Francisco Rodríguez, al que acusa de desmantelar la plataforma que impulsó en la última asamblea como un señuelo para simular un pluralismo


santiago / la voz

A menos de un mes de una asamblea determinante para su futuro político más inmediato, el BNG afronta el proceso precongresual bajo la amenaza de no poder escenificar ante la sociedad una auténtica cohesión interna. Cuando todo parecía indicar que el fantasma de la división estaba espantado, sobre todo tras las graves consecuencias que acarreó en Amio, ahora vuelven a aparecer sus sombras. Carlos Aymerich, líder de una corriente del BNG muy debilitada tras la marcha de Máis Galiza del frente, se ha erigido en la voz crítica con la línea de la organización.

En una carta enviada a los militantes de Abrente, que hoy celebran una convención en Santiago, el que fue portavoz parlamentario del Bloque hace una enmienda a la totalidad del documento y a la estrategia de la organización, avalada por el partido mayoritario y por militantes independientes y que es fruto de un proceso abierto a propuestas.

El giro soberanista, los guiños con el independentismo y la supervivencia de una estructura de frente constituyen para Aymerich los errores que impiden la refundación del BNG y que lo retrotraen a 30 años atrás, a la época en la que la UPG y los independientes formaban el BNPG.

Dura crítica

Aymerich lanza así un dardo envenenado al partido de Francisco Rodríguez, al que acusa de desmantelar la plataforma que impulsó en la última asamblea (Alternativa pola Unidade) como un señuelo para simular un pluralismo que, en realidad, funciona como pantalla tras la que se esconde una realidad inamovible.

Así las cosas, y a la espera de lo que decida Abrente el sábado, todo hace presagiar que la corriente de Aymerich trazará una estrategia de cara a la asamblea en la que no avalará el documento político y que pasa porque ningún miembro de la corriente forme parte de una lista unitaria. El menguado peso interno de Abrente le impide presentar un texto o una candidatura alternativa con garantías de éxito, pero en sus filas sí hay voces que pueden impedir el gran objetivo que se había trazado el Bloque para esta asamblea: escenificar una cohesión interna para enderezar el rumbo.

La carta de Carlos Aymerich y su intervención durante el consello nacional el pasado sábado han desencadenado un profundo malestar en la UPG y en militantes independientes. Básicamente, porque no entienden por qué Abrente se descuelga ahora con esta ofensiva a la línea del BNG cuando tuvo mucho tiempo para haber hecho sus objeciones al documento.

Mientras la corriente de Aymerich defiende su derecho a discrepar sobre lo que considera una deriva errónea, en sectores del BNG la estrategia del diputado ha desencadenado todo tipo de conjeturas.

Desde quienes creen que se trata de una maniobra preasamblearia para obtener una representación mayor en la dirección hasta quienes consideran que obedece a una estrategia para enmendar el trabajo de Xavier Vence, militante independiente, que ha jugado un papel central en la elaboración del documento y que suena como posible relevo de Guillerme Vázquez en la portavocía nacional, junto a Carmen Adán y Jorquera.

Línea minoritaria

Pero entre todas las dudas, hay una que parece cobrar fuerza. Sectores del Bloque consideran que la línea defendida por Abrente, condenada a ser minoritaria por falta de apoyos, y la escasa proyección política de Aymerich dentro del Bloque, podrían estar detrás de esta estrategia. Es decir, que el diputado habría comenzado a abonar el terreno para una posible salida del Bloque. Un escenario que desmienten otras fuentes de Abrente, que consideran inviable esta hipótesis, al menos a corto y medio plazo.

el bloque ante su asamblea

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