El tramo Ourense-Celanova gana en comodidad pero ahorra solo 3 minutos

La Xunta ve difícil llevar hasta Portugal esta autovía, inaugurada ayer


ourense / la voz

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, inauguró ayer la autovía Ourense-Celanova (AG-31), un tramo de 18,7 kilómetros que ha costado 121,8 millones de euros. Al igual que muchos ourensanos, La Voz probó la nueva infraestructura con el objetivo de examinar su estado y su utilidad. Aunque la Xunta estima el ahorro de tiempo en diez minutos, en realidad solo serían tres menos de viaje respecto al mismo recorrido por la OU-540. Circularán por ella 6.000 vehículos diarios en una primera fase y 9.000 cuando termine el período concesional.

Con la autovía, los conductores ganan en seguridad y en comodidad puesto que el itinerario por carretera supone diez kilómetros de travesías con la velocidad reducida a cincuenta kilómetros por hora o, con suerte, a setenta. Sin embargo, el tiempo de viaje es muy similar: 24 minutos en la AG-31 y 27 en la OU-540 saliendo y llegando en ambos casos del centro de Ourense y del de Celanova. Que la diferencia sea tan pequeña se debe a que, para llegar desde el casco urbano ourensano hasta la nueva autovía, pasan 13 minutos. Saliendo de la ciudad por el acceso centro es necesario recorrer once kilómetros por la A-52 hasta llegar al enlace con la AG-31, en la salida de Rante, ya en el concello de A Merca.

Hasta Portugal

En la inauguración de la nueva autovía participaron los alcaldes de los municipios por donde discurre y varios recordaron que el proyecto inicial planteaba una vía rápida hasta la frontera con Portugal y no solo hasta Celanova. «Se non se pode facer nunha fase, que sexa en dúas ou en tres, pero non que non quede no caixón do olvido», dijo, por ejemplo, el regidor de Verea, Juan Antonio Martínez. El conselleiro de Infraestruturas, Agustín Hernández, prometió que el Gobierno autonómico prestará «atención» al tramo de la OU-540 entre Celanova y Portugal, pero explicó que su uso -2.000 vehículos diarios- «quizás non xustifique unha autovía».

Pese a todo, los alcaldes y el presidente de la Diputación, José Manuel Baltar, destacaron la importancia que la AG-31 tendrá para la economía del suroeste de la provincia. El máximo responsable de la institución provincial comparó la obra con la llegada del ferrocarril y recordó unos versos del celanovés Curros Enríquez sobre ello que serían aplicables, según dijo, a la nueva autovía: «Por onde ela pasa fecunda os terreos, espértanse os homes, frolecen os eidos».

El presidente de la Xunta destacó, por su parte, el esfuerzo del Gobierno autonómico con esta obra pese a la crisis económica. Feijoo destacó que en la pasada legislatura se pusieron en funcionamiento 120 kilómetros de vías de alta capacidad. En la actual, según dijo, serán otros 110 y se completará el objetivo de que el 80 % de los gallegos estén a menos de diez minutos de una autovía.

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