Una casa vacía por cada 10 gallegos

La crisis económica y demográfica deja sin inquilinos 250.000 viviendas


santiago / la voz

El fenómeno de las persianas cerradas caracteriza el nuevo paisaje urbano en Galicia. En los bajos comerciales, pero también en las viviendas. Las casas vacías proliferan porque no encuentran comprador, por el galopante crecimiento del desempleo y la restricción del crédito. Fomento computa 37.460 en las cuatro provincias. Pero esa misma crisis económica explica otros casos que esconden situaciones más dramáticas, como los pisos que se desocupan por el rebrote de la emigración, por el reagrupamiento de familias o por desahucios.

Esta fotografía de las ciudades y su entorno se completa con el efecto de otra crisis, la demográfica que despuebla el rural. Son esos miles de viviendas que quedan abandonadas tras perder a sus dueños. A falta de cifras oficiales para cuantificar el desastre, las estimaciones hablan de 250.000 casas sin habitar en Galicia, una por cada diez habitantes.

La ponderación corresponde a la empresa LCD, especializada en administración de comunidades y gestión de fincas, que sostiene que en la provincia de A Coruña hay 101.717 viviendas vacías; en la de Lugo, 38.884; en la de Ourense, 38.063; y en la de Pontevedra, 73.632. La colosal dimensión del problema responde a los múltiples factores que lo nutren. Por esa misma razón, no todas las viviendas que se encuentran desocupadas sirven para atender la demanda, porque muchas no corresponden a los municipios en los que hay mayor interés.

En ese sentido, las posibilidades reales de salida al mercado se centran en esas 37.460 que refleja la estadística de Fomento. Son pisos de nueva construcción que no tienen comprador, por la crisis y por la falta de flujo del grifo del crédito, y que se localizan, en su mayor parte, en A Coruña, Vigo y Santiago, y en sus áreas metropolitanas. Esa bolsa de vivienda nueva sin comprador representa en Galicia el 5,5 % de su stock total, una proporción que contrasta con las de Cataluña (15,2 %), Andalucía (15,8 %) o la Comunidad Valenciana (20,6 %).

La demanda existe. El registro en el que la Xunta contabiliza los interesados en adquirir o alquilar una vivienda pública ronda los 14.000 inscritos. Pero los pisos no se venden. Y decisiones políticas como la subida del IVA al 10 % y la supresión de la desgravación estatal por compra, que entraron en vigor con el nuevo año, no estimularán un aumento de las operaciones.

La banca prioriza su cartera

Tampoco han tenido éxito las medidas ensayadas en Galicia para intentar incentivar la salida al mercado de parte de esa vivienda nueva que los promotores no consiguen colocar. La Bolsa de Vivenda que la Xunta promovió hace casi un año, tras conciliar los intereses de entidades financieras, promotores y concellos, apenas ha llegado a arrancar. Ese programa, que oferta pisos libres con precios tasados propios de la vivienda protegida, apenas cuenta con medio centenar de casas disponibles. El Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) achaca el fiasco de la iniciativa a que los bancos están dando prioridad a su propia oferta de pisos, con una cartera que en el 2011 se estimaba en 50.000 viviendas.

Tanto la Administración como los promotores identifican en las dificultades de acceso a la financiación el principal obstáculo para aligerar ese parque de pisos que permanecen vacíos en Galicia. Los arquitectos advierten que, al menos, ese stock de vivienda de reciente edificación no aumentará, porque no hay promociones nuevas.

Más allá de los cálculos del sector, este excedente inmobiliario ha adquirido otra perspectiva con el crecimiento exponencial de los desahucios. Solo en el primer semestre del 2012 se registraron en las cuatro provincias 1.320 ejecuciones hipotecarias. Aunque equivalen al 2,7 % de todas las que se formalizaron en España, con ese ritmo puede que Galicia haya cerrado el ejercicio con un 30 % más de ejecuciones de las que se computaron en el 2011 (2.003).

En el primer mes, 15 solicitudes

El programa de realojo que la Xunta ha puesto en marcha para ofrecer una posibilidad a las familias más desfavorecidas que resulten afectadas por un desahucio ha recibido 15 solicitudes en su primer mes de servicio. Esa demanda representa el 10 % de los 150 pisos sociales con que cuenta el IGVS en este momento. Para acceder a esas viviendas, los ingresos anuales de los solicitantes atrapados en el drama del desahucio no podrá superar en 2,5 veces el indicador público de rentas de efecto múltiple (Iprem), lo que representa 15.975 euros. La Xunta cederá las viviendas de acuerdo con los ingresos en ocupación temporal sin alquiler o bien con una renta mensual que oscilará entre 80 y 100 euros. Por ahora, el IGVS está revisando la documentación de los 15 solicitantes, censados en su mayoría en las áreas de Vigo y A Coruña.

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