Altos cargos de Fomento preferían refugiar el «Prestige» en A Coruña que alejarlo

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Grabaciones inéditas revelan que responsables de Salvamento optaban por llevarlo a puerto

10 oct 2012 . Actualizado a las 18:35 h.

Unas grabaciones que estuvieron a punto de perderse para la causa y que la Audiencia Provincial de A Coruña reclamó en septiembre a Salvamento Marítimo revelan que en el Ministerio de Fomento no había una postura monolítica a favor de alejar el Prestige. Dos altos cargos del departamento muestran en una conversación grabada su preferencia por la opción del refugio e incluso optan por elegir el lugar: la terminal de Repsol del puerto de A Coruña.

La conversación se produce a la mañana siguiente del accidente del Prestige, el 14 de noviembre del 2002, cuando los remolcadores situados al lado del petrolero aún no habían logrado hacer firme el remolque. El entonces director de operaciones de Salvamento Marítimo, Jesús Uribe, llama al jefe del Centro Nacional de Coordinación de Salvamento, Pedro Sánchez. Ambos son los dos pivotes sobre los que descansa el despliegue operativo y la coordinación general, y es Pedro Sánchez el que saca en la conversación la pregunta del millón: «¿Qué hacemos con el barco una vez trincado?».

Uribe le responde que sus superiores deberían entender que la mejor opción era buscar una empresa de salvamento de la experiencia de Smit Tak, la compañía holandesa que finalmente fue contratada por el armador. Pero es Pedro Sánchez quien primero menciona la posibilidad de «abrigar» el petrolero. Uribe no se lo discute. Incluso aporta que «había que buscar un sitio», pero Pedro Sánchez tiene poca confianza en que esta propuesta prospere entre sus superiores, pues «contaminando nos van a decir que un huevo». Jesús Uribe cree que en todo caso es una decisión que se debe tomar por encima de ellos, lo que llaman «autoridad marítima» y que, según los protocolos vigentes entonces, es el director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors, imputado en la causa al autoproclamarse el responsable de tomar la decisión de alejar el Prestige. Uribe, en cualquier caso, cree que este es un accidente para aplicar la filosofía de los puertos refugio y apuesta claramente por la terminal de Repsol en A Coruña, cercando el buque con barreras anticontaminación. Y expone con toda crudeza el dilema al que se enfrentaban: «O joder La Coruña o joder toda la costa».

La interpretación de estas conversaciones, que llegaron a la Audiencia coruñesa el pasado 19 de septiembre, tiene varios prismas. Los contrarios al alejamiento interpretan que los responsables técnicos optaban por el refugio como primera opción y que, a posteriori, se tomó una decisión más condicionada políticamente. Quienes creen que alejar el Prestige fue una decisión legítima y fundamentada consideran que estas conversaciones revelan que existió un debate técnico sobre el asunto y que la decisión no se tomó a priori, el mismo día del accidente.

Estas cintas no se aportaron en su momento por «problemas técnicos». Según Salvamento Marítimo, el juzgado de Corcubión las devolvió en el 2010 -no ha trascendido por qué- y volvieron a reintegrarse a la causa hace unos días.