El retorno calculado de José Blanco

El exministro puede lanzarse a las primarias sin esperar al Supremo


santiago / la voz

Nunca faltaron mentes en el PSOE gallego que, en los últimos tres años, se dedicaran a animar la vida interna del partido con la hipótesis del desembarco de José Blanco en Galicia, con la interinidad de Pachi Vázquez en la secretaría general o con el pavor que tales recreaciones causarían en Monte Pío. Quizás el propio Blanco, como principal patrocinador del PSdeG, se encontrara en el 2009 entre aquellos que veían al exalcalde de O Carballiño como un líder de transición, peleón, pero poco intelectual, y que se haría a un lado nada más recibir un par de indicaciones. Por supuesto, se equivocaron. El que quiera el cartel electoral que anhela Pachi va a tener que ir a la guerra.

Aludiendo a las primarias, el propio Pachi Vázquez dejó claras sus intenciones en un comentario informal que se le escuchó en los pasillos del Parlamento: «Yo como José Tomás, o salgo de la plaza en hombros o con los pies por delante». Después de ganarle varios pulsos internos a sus críticos y de humillar en el congreso socialista de marzo a algunos de sus exmentores, como Blanco o Abel Caballero, el de O Carballiño no parece dispuesto a echarse a la cuneta para darle el paso a otro. Anhela ser candidato y peleará por ello.

Y entre los socialistas gallegos, tan solo Blanco y el presidente de la Diputación de Lugo, Gómez Besteiro, están en disposición de reclutar tropas para ganarle esta batalla. Aunque con una diferencia entre ambos. Besteiro es joven y puede tener recorrido y oportunidades por delante; Blanco, en cambio, ya quemó muchas etapas políticas desde su adolescencia y se halla ante el ahora o nunca. O logra ponerse ahora al frente del PSdeG para pugnar con Feijoo por la presidencia de la Xunta o se colocará, como Touriño, Sánchez Presedo o Ceferino Díaz, a un paso de ingresar en los anales históricos del socialismo galaico.

Otras opciones, como la de Francisco Caamaño, han perdido fuelle. Y pese a que el exministro de Justicia lleva ocho meses alimentando el debate de su posible candidatura, lo cierto es que la fractura creada en el socialismo coruñés y las derrotas sufridas por los suyos en los posteriores congresos locales (A Coruña, Ferrol, Cee... ) no permiten augurarle un amplio apoyo de partida.

Quienes tratan a Blanco directamente, y eso abarca a casi todos los dirigentes del partido, no son capaces de confirmar si dará o no el paso de presentarse a las primarias contra Pachi, aunque le dan muchas probabilidades. La losa del Tribunal Supremo, donde se dirime la pieza separada de la operación Campeón contra Blanco, pesa mucho en la decisión, pero lo cierto es que las 32 declaraciones practicadas son casi todas favorables al de Palas de Rei y conducen a pensar en un archivo de las diligencias, algo que incluso en el PP dan por descontado.

No perder el tren

En este contexto, es posible que Blanco anuncie su intención de competir en las autonómicas sin ajustarse a los tiempos judiciales, no tanto para remarcar su convicción en la inocencia, que también, sino para no perder por causas ajenas el tren de las primarias del PSdeG que pasará por su puerta dentro de tres semanas.

Es más, el de Palas tiene rendijas abiertas para volver a la primera línea orgánica. El próximo 8 de septiembre se constituye el comité federal del PSOE para, entre otras cosas, autorizar las primarias en Galicia y elegir a su nuevo presidente. Si Blanco es la persona, como algunos proponen, automáticamente pasaría a tener asiento en la ejecutiva federal de Rubalcaba, junto a Pachi Vázquez o Abel Caballero. El retorno, por tanto, está esbozado para que se produzca por todo lo alto y solo falta que su protagonista, que a veces parece ser pasto de las dudas, se decida a saltar al ruedo y a torear.

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