PSOE y Bloque auguran una grave crisis política si el PP insiste en reducir diputados

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Alfonso Rueda recalca que el acuerdo en torno a la reforma de la ley electoral obedece a una demanda de la ciudadanía

08 ago 2012 . Actualizado a las 09:58 h.

La propuesta que abandera el PP para reducir en un 20 % el número de diputados autonómicos va camino de convertirse en el debate transversal del verano, y eso que el proyecto de reforma de la ley electoral ni siquiera entró en el registro del Parlamento. Los populares aprovechan cada oportunidad para remarcar la «demanda social» que tendría su iniciativa, como ayer mismo hizo el conselleiro Alfonso Rueda, mientras las fuerzas de la oposición se emplean con igual contundencia para advertir que una reforma de este tipo impulsada sin consenso sería como un «golpe de Estado».

Las tres fuerzas políticas volvieron a darle ayer una vuelta de tuerca más al debate. Lo azuzó el PSdeG, a través del diputado Juan Carlos Francisco Rivera, al emplazar al PP a que «deixe de xogar cos elementos de comer» y sus reglas -así se refirió a las instituciones- para evitar una crisis política de calado.

Y también se subieron al carro los nacionalistas por boca del diputado Bieito Lobeira, que dejó claro que el BNG va a «dar a batalla» para evitar que el PP consume su propósito de reducir de 75 a 61 el número de diputados en O Hórreo. En su opinión, la reforma electoral es solo un «golpe de Estado» promovido por el PP una vez que cree tener «as eleccións perdidas».

Boicot parlamentario

Tanto los socialistas como los nacionalistas ya han decidido boicotear este debate, cuando inicie su tramitación parlamentaria. Y lo harán practicando la crisis del escaño vacío, sin acudir a las comisiones o plenos donde se aborde este asunto. «O lóxico», abundó Lobeira, «sería que o PP se quedara só defendendo esa auténtica farsa e fixera un ridículo internacional», dijo en alusión a la tramitación en solitario de la reforma electoral.

El PSdeG y el BNG han mantenido ya algunos contactos al más alto nivel para definir una estrategia encaminada a «pararlle os pés» a Núñez Feijoo y no descartan promover acciones conjuntas de reprobación de la reforma electoral.

En el otro lado, en cambio, el secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, reiteró que el rechazo de la oposición a la reforma puede obedecer a que hay diputados «que ven perigar o seu escano», que ven riesgos para «a súa continuidade e non sei se o seu futuro político ou laboral». De hecho, Rueda adujo que el acuerdo para impulsar la reforma es «sinxelo», y basta con que PSOE y BNG entiendan y se den cuenta de que es «o que a xente espera e demanda» para reducir costes.