El gruyer político de Arzúa

x. melchor / n. noguerol SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Xaquín García, anterior alcalde, y Jose Luis García López, nuevo regidor.
Xaquín García, anterior alcalde, y Jose Luis García López, nuevo regidor. álvaro ballesteros

La Terra do Queixo está dividida por la crisis del gobierno local del BNG

24 jun 2012 . Actualizado a las 12:25 h.

Decir Arzúa es decir queso. En lo gastronómico, uno suave y cremoso. En lo político, uno de gruyer. De gruyer francés, que al contrario que el suizo está lleno de agujeros. Ese agujero es un abismo que tiene siglas, las del BNG, y nombres, el del exalcalde y líder de toda la vida de los nacionalistas, Xaquín García Couso, y el del nuevo regidor, José Luis García López.

Este concello de poco más de 6.000 habitantes que se gana la vida con la ganadería, la leche y la venta de su famoso queso, vive dividido en dos. Al menos en lo que respecta al Bloque. Dos líderes, dos corrientes del nacionalismo, la de los irmandiños y la de los seguidores de Carlos Aymerich, dos versiones de una historia de ruptura, y hasta dos zonas de vinos.

En el bar Luis, territorio frecuentado por los seguidores de Xaquín García, el plas seco de las fichas de dominó golpeando sobre la mesa casi no deja escuchar al paisano que acepta ofrecer su versión de la historia, pero que teme dar su nombre por miedo a que unos y otros «logo me miren mal», dice.