El resto de Europa sí se ordenó

c. punzón / p. blanco REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

En los 50 y los 70, varios países redujeron el número de municipios, y en los últimos dos años Grecia, Italia y Portugal han impuesto fusiones, por la crisis

24 mar 2012 . Actualizado a las 15:41 h.

El contexto económico actual ha devuelto a la actualidad el debate sobre la necesidad de revisar el mapa municipal de países y comunidades autónomas, en aras de suprimir los ayuntamientos más pequeños y, en general, menos dotados de recursos y servicios. Se trata de una controversia que ya recorrió Europa a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado y a consecuencia de la cual la década de los setenta se erigió como una época de grandes reformas municipales. Así lo puso de manifiesto el propio Consejo de Europa con una comparativa de la dinámica del número de municipios por países entre los años 1950 y 1992: según esos datos, hasta 16 países redujeron el número de concellos en los que estaba dividido su territorio.

Austria, Finlandia, Alemania o Noruega están entre ellos, pero destacan los casos de Bélgica (que tenía 2.669 municipios en 1950 y tan solo 589 en 1992, es decir, un 78 % menos); Bulgaria (de 2.178 a 255, eliminando un 88 %); Dinamarca (1.387 en el año 1950 y 275 en 1992, un 80 % menos); Suecia (que pasó de 2.282 a 286, con una bajada del 87 %) y, por último, el Reino Unido, que en 1992 tenía 484, 1.544 menos que en la década de los cincuenta, cuando su cifra de concellos ascendía a 2.028.

En la actualidad, se produce una segunda oleada de reducción de municipios. En Suiza, por ejemplo, ciudades de nivel medio encabezan una nueva ronda de fusiones. Ocurrió también recientemente en Dinamarca, donde, desde el 1 de enero del 2007, los 275 municipios que tenía en 1992 se quedaron en tan solo 98 (agrupados en cinco regiones). En Grecia, la crisis económica llevó en el 2010 a una profunda y dura reestructuración, a través del llamado Plan Calícatres, que, entre algunos de sus aspectos básicos, establecía que no existiera ningún municipio de menos de 25.000 habitantes en la zona metropolitana de Atenas ni de menos de 10.000 en el resto del país, exceptuando las zonas más montañosas, en las que el límite se quedó en 2.000. La aplicación del plan supuso, a través de fusiones en unos casos voluntarios y en otros forzadas, pasar de 940 municipios a 325. Si se aplicase en España el criterio de Grecia (de hecho, el Consejo de Europa fija en 10.400 el umbral de vecinos por ayuntamiento para que existan unas finanzas locales saneadas), solo pasarían el corte 759 concellos. Los demás (7.357) deberían reestructurarse para una mejor racionalización y búsqueda de eficiencia. En Galicia, de los 315, 255 no llegan tampoco a ese nivel.