El resto de Europa sí se ordenó

En los 50 y los 70, varios países redujeron el número de municipios, y en los últimos dos años Grecia, Italia y Portugal han impuesto fusiones, por la crisis


redacción / la voz

El contexto económico actual ha devuelto a la actualidad el debate sobre la necesidad de revisar el mapa municipal de países y comunidades autónomas, en aras de suprimir los ayuntamientos más pequeños y, en general, menos dotados de recursos y servicios. Se trata de una controversia que ya recorrió Europa a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado y a consecuencia de la cual la década de los setenta se erigió como una época de grandes reformas municipales. Así lo puso de manifiesto el propio Consejo de Europa con una comparativa de la dinámica del número de municipios por países entre los años 1950 y 1992: según esos datos, hasta 16 países redujeron el número de concellos en los que estaba dividido su territorio.

Austria, Finlandia, Alemania o Noruega están entre ellos, pero destacan los casos de Bélgica (que tenía 2.669 municipios en 1950 y tan solo 589 en 1992, es decir, un 78 % menos); Bulgaria (de 2.178 a 255, eliminando un 88 %); Dinamarca (1.387 en el año 1950 y 275 en 1992, un 80 % menos); Suecia (que pasó de 2.282 a 286, con una bajada del 87 %) y, por último, el Reino Unido, que en 1992 tenía 484, 1.544 menos que en la década de los cincuenta, cuando su cifra de concellos ascendía a 2.028.

En la actualidad, se produce una segunda oleada de reducción de municipios. En Suiza, por ejemplo, ciudades de nivel medio encabezan una nueva ronda de fusiones. Ocurrió también recientemente en Dinamarca, donde, desde el 1 de enero del 2007, los 275 municipios que tenía en 1992 se quedaron en tan solo 98 (agrupados en cinco regiones). En Grecia, la crisis económica llevó en el 2010 a una profunda y dura reestructuración, a través del llamado Plan Calícatres, que, entre algunos de sus aspectos básicos, establecía que no existiera ningún municipio de menos de 25.000 habitantes en la zona metropolitana de Atenas ni de menos de 10.000 en el resto del país, exceptuando las zonas más montañosas, en las que el límite se quedó en 2.000. La aplicación del plan supuso, a través de fusiones en unos casos voluntarios y en otros forzadas, pasar de 940 municipios a 325. Si se aplicase en España el criterio de Grecia (de hecho, el Consejo de Europa fija en 10.400 el umbral de vecinos por ayuntamiento para que existan unas finanzas locales saneadas), solo pasarían el corte 759 concellos. Los demás (7.357) deberían reestructurarse para una mejor racionalización y búsqueda de eficiencia. En Galicia, de los 315, 255 no llegan tampoco a ese nivel.

Sin ser voluntario

En el debate sobre la fusión de concellos en la comunidad gallega, desde la Xunta consideran que el proceso de unión deberá partir de la «voluntariedade» de las entidades locales. Asimismo, reclamaron un «gran pacto de Estado» para poner fin al minifundismo local. En cambio, no fue voluntario en Italia: el año pasado, el mal contexto económico llevó a suprimir las provincias con menos de 300.000 habitantes o con menos de 300 kilómetros cuadrados y, asimismo, la obligatoriedad de fusionarse para aquellos municipios con menos de 1.000 habitantes. De aplicarse en España este último baremo, 4.855 de los 8.116 concellos tendrían que remodelarse. En Galicia, serían 20 de los 315. Tampoco para las freguesías de Portugal hubo alternativa: este mismo año se estableció la eliminación de las que tengan menos de 150 habitantes y la fusión administrativa obligatoria para las que tengan más de 500 vecinos por kilómetro cuadrado y formen parte de municipios que superen los 2.000. Para los concellos, por ahora, es voluntario.

Con el criterio griego, 255 concellos gallegos no pasarían el corte

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos

El resto de Europa sí se ordenó