Los «irmandiños» preparan el terreno para abandonar el BNG

Aplazan el debate sobre sus funciones en el frente por su asamblea


santiago / la voz

El BNG, casa común de las dos grandes sensibilidades del nacionalismo desde 1982, parece irremediablemente abocado a una ruptura. Y todo hace presagiar que se escenificará el domingo, cuando el Encontro Irmandiño, liderado por Beiras, celebre un congreso en el que debatirá su continuidad en el frente. La ejecutiva de ayer, marcada en el calendario como una cita clave para entrever qué posibilidades había de que el Bloque siguiera unido, concluyó con sensaciones poco alentadoras. Por deseo de la corriente de Beiras, la dirección acordó prorrogar el actual reparto de funciones hasta saber qué decide el Encontro Irmandiño este domingo. Una estrategia que encierra un mensaje claro de Beiras y los suyos a la UPG, el partido mayoritario: la convivencia en el frente no se restaura por un reparto in extremis de cuotas de poder.

En clave interna, los irmandiños creen que no se dan las condiciones para regenerar el BNG, con independencia de posibles gestos conciliadores. Un sentimiento que comparten sus bases y parte de la militancia de Máis Galiza, con quien forma la entente opositora a Alternativa pola Unidade, corriente liderada por la UPG. Precisamente, el partido mayoritario ha decido no dar ni un solo argumento a Beiras y los suyos para que abandonen el Bloque y están dispuestos a entablar un diálogo que permita un reparto equitativo del poder, en consonancia con lo expresado por la militancia en la última asamblea.

Con esa intención llegaron a la reunión de ayer, pero se encontraron con la petición por parte de Beiras de prorrogar el debate. Algo que deja entrever que empieza un pulso internamente para ver quién asume el coste social de una posible ruptura. Algo diferente es la situación que vive Máis Galiza, su socio en la ejecutiva, que celebrará un congreso en marzo en el que también abordará su continuidad en el Bloque. Las bases, y sobre todo la gente más joven, al igual que los irmandiños, también son partidarios de dejar el frente. Pero en la cúpula de la corriente hay voces que desaconsejan esa opción. Al menos por ahora.

Una de las incógnitas por despejar es saber qué efecto podría jugar en Máis Galiza una posible escisión del Encontro Irmandiño, algo que quedará definitivamente aclarado el domingo. En la posición que adopte está llamado a jugar un papel central Carlos Aymerich, que ayer presentó en la ejecutiva su dimisión irrevocable como portavoz parlamentario.

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