El resultado aleja la escisión y crea la gran coalición interna

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Aymerich es la primera víctima del proceso y anuncia el fin de una etapa: «Teño outra vida e outra profesión», dice

30 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Si algo cambió en el BNG en la XIII asamblea nacional es que dejó, definitivamente ya, de ser un frente de partidos y colectivos internos como el que se constituyó en Riazor en 1982. El Bloque del minifundio de siglas (UPG, PSG, Colectivo Socialista, EN, Inzar, UG, PNG-PG, EI, +G...) quedó sepultado y en su lugar surgió una gran coalición de dos corrientes internas: la compacta UPG y el heterogéneo polo alternativo que, al menos de momento, parece espantar la sombra de la escisión.

EQUILIBRIO INTERNIO

La UPG gana músculo. Tras la asamblea de ayer, la UPG gana músculo interno en el BNG. Se impuso en la asamblea con un margen mayor que el del 2009, cuando la suma de +G de Aymerich y del EI de Beiras (que no cuajó) la habría derrotado. La diferencia de la UPG y sus satélites sobre el resto se asienta ahora en 300 votos de los 4.500 llamados a consulta, que son lo que aporta su marca blanca del MGS de Rafa Villar.

LOS CAMBIOS

Lo único, el candidato. En el BNG todo sigue igual: la UPG gana y los demás pierden. El único cambio sustantivo es que la fuerza dominante parece haber llegado a la conclusión de que Guillerme Vázquez no era la mejor opción para presentar de candidato a la Xunta. Y de hecho utilizaron el proceso para lanzar a Jorquera para este desafío, dejando a Vázquez de portavoz nacional.