La factura del rescate se le pasará a la familia del joven

Juristas descartan que se les pueda imputar delito alguno a los bañistas, pese a su grave imprudencia


a coruña / la voz

No hay una ley que prohíba bañarse en una playa a las cinco de la madrugada. Ni nada en el Código Penal que impida meterse en el agua completamente ebrio. Ni siquiera está castigado ser un insensato, zambullirse entre olas gigantescas, pedir auxilio y con ello empujar a la muerte a los rescatadores.

«La inconsciencia no está penada por la ley», zanja el asunto un juez de la Audiencia Provincial de A Coruña. Solo se pena con la vida. Por tanto, por mucho que algunos compañeros de los fallecidos y autoridades lo quieran y lo expresen, no hay por donde pillar a los jóvenes eslovacos. Judicialmente hablando. «Estirando mucho la ley, podría entenderse que la actitud de esos jóvenes eslovacos supone un delito de homicidio por imprudencia. Pero el proceso no llegaría a ninguna parte, porque en el ánimo de los bañistas no estaba el de poner el riesgo a terceros», afirma el fiscal Rafael Villarroel. No puede compararse este incidente, añade, con un siniestro de tráfico provocado por un borracho, que tampoco quiere matar a nadie. Pero el Código Penal incluye infracciones de tráfico. Y las castiga. «Bañarse en el mar no está contemplado», dice.

Solo se les podrá atacar al bolsillo. La familia del desaparecido parece que no se librará de pagar el ingente despliegue. Desde el viernes a las cinco y media de la madrugada, cuando los tres agentes se lanzan al mar para intentar rescatarlo, al día en que se encuentre el último cuerpo. Desde la primera gota de gasolina del Helimer, al oxígeno de las bombonas de los buzos. Absolutamente todo.

Una gran factura

Y eso puede suponer, teniendo en cuenta el titánico esfuerzo por parte de todas las Administraciones y cuerpos de seguridad y salvamento, «muchísimo, pero muchísimo dinero», según fuentes de Fomento. Para hacerse una ligera idea, la salida de un helicóptero para un pequeño rescate supone al rescatado más de 2.000 euros la hora. Sobre la bahía coruñesa se llegaron a concentrar cuatro. Todo el día volando. Seguramente, la factura no alcance la astronómica cifra de 450.000 euros que tendrán que pagar los padres del Cuco por la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo.

Normalmente, estas facturas suelen afrontarlas las compañías de seguro. En este caso, tratándose de un estudiante erasmus, con amplia cobertura para sus alumnos, podría recaer el pago en la compañía que la Unión Europea contrató; si bien existe la posibilidad de que se desmarque debido a que el suceso se debió a una negligencia del asegurado.

Hasta hace muy poco, las Administraciones no pasaban las facturas de los rescates. Ni siquiera de conductas imprudentes e incluso bromas telefónicas de mal gusto como pedir la asistencia de un helicóptero ante una supuesta emergencia. Pero de cinco años para aquí, se han fijado los precios por hora de cada intervención.

Esto implica que el que rompe, paga. Los precios que suelen imponer de media las Administraciones españolas a sus respectivos rescatados son de 36 euros por cada persona movilizada, 38 por cada vehículo y más de 2.000 en caso de que sea necesario movilizar helicópteros o grandes embarcaciones. Las tarifas son por horas.

«La inconsciencia no está penada por la ley. Los jóvenes no querían matar a nadie»

Cada hora de uso de un helicóptero supone una factura de

2.000 euros

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