El mundo político despide a Fraga en Madrid

Gonzalo Bareño Canosa
gonzalo bareño MADRID / LA VOZ

GALICIA

Los reyes acudieron al piso donde el cardenal Rouco ofició un funeral

17 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Personalidades del mundo político y de las más altas instituciones del Estado encabezadas por el rey Juan Carlos, familiares y amigos, despidieron ayer a Manuel Fraga en su domicilio de Madrid, en el que falleció el pasado domingo víctima de una parada cardíaca. Decenas de coronas fúnebres llegaron durante toda la jornada a la vivienda en la que se instaló la capilla ardiente. El portal, asediado por la prensa, se convirtió en un improvisado escenario en el que los visitantes rindieron tributo ante los medios de comunicación a una figura que todos consideraron decisiva en la reciente historia de España.

Uno de los primeros en llegar fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acudió acompañado de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en torno a las nueve de la mañana. A la salida, Rajoy dijo que Fraga es «un hombre clave en la transición española, uno de los momentos más decisivos de los últimos años». El exjefe del Ejecutivo José María Aznar y su esposa, la alcaldesa de Madrid Ana Botella, llegaron por separado pero abandonaron juntos el domicilio. «Era un hombre bueno que luchó por la libertad», señaló Aznar. Los reyes don Juan Carlos y doña Sofía llegaron poco después de las 15.30 horas tras entregar en el Palacio Real el Toisón de Oro al presidente francés, Nicolas Sarkozy. «Una pena», fueron las únicas palabras del monarca, que en el telegrama de pésame enviado junto a la reina y los príncipes de Asturias califica a Fraga de «un gran servidor del Estado». A la capilla ardiente asistió también después la infanta Elena.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, llegó pasadas las 17 horas y asistió en el domicilio al funeral oficiado por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.