La causa abierta a Blanco desata una pugna entre socialistas

López Orozco carga contra Narbona por insinuar que debería dimitir

López Orozco y Narbona, cuando esta todavía era ministra.
López Orozco y Narbona, cuando esta todavía era ministra.

redacción / la voz

La decisión del Tribunal Supremo de investigar si existen delitos de cohecho y tráfico de influencias en la relación que el exministro José Blanco mantuvo con el empresario lucense Jorge Dorribo ha llegado en un momento difícil para los socialistas, en el que dos sectores con aspiraciones muy diferentes de cara al Congreso empiezan a mostrar las uñas. Es en este contexto en el que habría que encuadrar las declaraciones de la también exministra Cristina Narbona, que ayer se convirtió en el segundo dirigente socialista que reclama a José Blanco algún tipo de respuesta política por la operación Campeón.

Antes que ella, las voces críticas con la actitud del vicesecretario general del PSOE llegaron del PSC y quizás se diluyeron porque en ningún momento se pronunció la palabra dimisión. El secretario de organización de la federación catalana, José Zaragoza, reclamó en plena campaña al todavía ministro de Fomento que diera explicaciones por las supuestas gestiones que Blanco habría hecho en favor del empresario gallego José Antonio Orozco para tramitar una nave industrial en Sant Boi de Llobregat.

Pero la exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, uno de los firmantes del manifiesto Mucho PSOE por hacer y simpatizante de la candidatura de Carme Chacón, fue bastante más lejos. En una entrevista en ABC Punto Radio, Narbona aseguró que Blanco «debe tomar una decisión personal». Aunque recalcó que se trata de un paso que solo incumbe al exministro, aseguró que si estuviera en su lugar, dimitiría. «Yo dimitiría, porque creo que alguien que está imputado debe separarse de una función en la que hay que estar libre de toda sospecha», dijo. En esta afirmación se da por hecho que Blanco está imputado, algo que niegan tajantemente en su entorno.

La respuesta a Narbona no pudo ser más contundente y llegó desde una de las personas más importantes en la vida política de José Blanco: el alcalde de Lugo, José López Orozco, que también fue profesor del vicesecretario general del PSOE. El regidor lucense arrancó en tono irónico, pero dejando claro que desaprobaba las declaraciones de la exministra. «Cristina Narbona tennos afeitos ultimamente a dicir cousas que nos sorprenden», aseguró a Efe, para después criticar con dureza que se insinuara la posibilidad de dimitir por las acusaciones de Dorribo, rompiendo el apoyo unánime que Blanco está recibiendo de la dirección socialista. «¿Como vai dimitir? ¿É que se esqueceu Cristina Narbona do caso de Demetrio Madrid? Esqueceuse esa querida señora de que Demetrio Madrid dimitiu [en 1986] e despois demostrouse que era inocente, mais nunca máis recuperamos a presidencia de Castela e León?», aseguró López Orozco, quien ayer también mostró su apoyo a Rubalcaba.

Orozco reiteró su confianza en José Blanco y en la Justicia, pero antes asestó un nuevo golpe a Narbona. «Ela [Narbona]faríao [dimitir], mais eu considero que non se debe facer, porque primeiro hai que demostrar a culpabilidade».

La exministra Trinidad Jiménez y el presidente andaluz, José Antonio Griñán, también se alinearon ayer con la tesis de que el vicesecretario general no debería dimitir.

«Yo dimitiría; hay que separarse de una función que debe estar libre de sospechas»

Cristina Narbona

«¿Como vai dimitir? ¿Esqueceuse Cristina Narbona do caso de Demetrio Madrid?»

José López Orozco

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