Un matrimonio, dos escaños

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La socialista Rodríguez Amoroso se convierte en diputada en O Hórreo, donde coincidirá con su marido, Lage Tuñas

29 nov 2011 . Actualizado a las 12:39 h.

Él es del municipio coruñés de Outes, y ella, de Lugo. Por separado llevaban una vida tan repleta de paralelismos que, al final, el regidor lucense, Xosé López Orozco, bendijo la historia con un matrimonio. Ahora, el diputado socialista José Manuel Lage y su esposa, la abogada Dolores Rodríguez Amoroso, que hoy prometerá su cargo como parlamentaria autonómica, van a acumular tanto poder político en casa como el que tenían Coalición Galega o el PSG-EG de Camilo Nogueira en la legislatura del desembarco de Fraga en Galicia (1989-1993). La suya va a ser una familia y dos escaños. No es mucho más lo que tiene el BNG en el Congreso.

Nunca antes en la historia del Parlamento gallego se había producido una situación en la que dos cónyuges se convirtieran, además, en compañeros de escaño. Es algo más propio de las grandes sagas del socialismo andaluz de Felipe González y Carmen Romero o de Carmen Hermosín y Luis Yáñez, que coincidieron algunos años en la carrera de San Jerónimo. Pero en Galicia, lo más parecido fue la unión civil formada por José Manuel Baltar, hijo del barón ourensano del PP, con María José Caldelas, una vez que esta abandonara ya su escaño en O Hórreo.

La biografía política de Lage Tuñas tiene tantos puntos en común con la de Rodríguez Amoroso que parecía imposible que esto no ocurriera. El primero fue secretario general de Xuventudes Socialistas, y ella le siguió después. Lage presidió también el Consello da Xuventude de Galicia, al igual que hizo Amoroso más tarde. Y ambos compartieron cargo orgánico en la ejecutiva del PSdeG en la etapa final de Touriño.

La vacante que deja Ricardo Varela, elegido senador en las generales del 20-N, le dio a la diputada lucense, de 33 años, el billete a Santiago, donde su pareja tiene escaño desde el año 2004, cuando cubrió el hueco dejado por Méndez Romeu tras ser fichado como secretario de Estado por la debutante Administración de Zapatero.

La llegada de Amoroso a la Cámara gallega no ha pasado desapercibida para su grupo, el PSdeG, sumido en las turbulencias tras el batacazo sufrido en las generales. De hecho, en las filas socialistas inquieta mucho más el temperamento y espíritu crítico de ella que el de su esposo, pues, como señala un miembro de la dirección del partido, «aínda teño gravado na mente o día en que fixo sentarse a Touriño para aguantar un chaparrón».