Un grupo andaluz importa al Gaiás cuarcita de Brasil y otro de Barcelona la instala

M. Cheda SANTIAGO/LA VOZ.

GALICIA

La Xunta destaca que la piedra sudamericana es «más barata» que la de Galicia ofrecida por sus proveedores originales

17 jul 2010 . Actualizado a las 02:12 h.

La cuarcita utilizada para el revestimiento de fachadas y cubiertas en el complejo del monte Gaiás (Santiago) procede actualmente, como viene ocurriendo desde el 2008, de Minas Gerais, en Brasil. De allí la importa ?y esto sí que no se sabía? una filial de Tino Stone Group, un gigante del sector con domicilio fiscal en Almería. Mientras que de montarla se ocupa, como subcontratista de tres constructoras, una compañía cuya central radica en la barcelonesa localidad de Mataró, Disset. Esta firma recurre a su vez, a modo de adjudicatarias de tercer orden, a sociedades que tributan en Albacete y Valladolid, de acuerdo con datos recabados del Registro Mercantil.

«Conviene precisar que la manipulación, colocación y suministro de la piedra depende de las empresas constructoras», aducen fuentes extraoficiales de la Xunta. Efectivamente, eso es así en virtud de una decisión adoptada por el bipartito hace 28 meses, cuando la Administración, al contrario que hasta entonces, dejó de intermediar entre los vendedores del mineral y los encargados de fijarlo a los tejados y paredes exteriores del complejo.

Más de cien euros por pieza

Comprado en planchas de 50 centímetros de largo por otros tantos de ancho, cada metro cuadrado de producto en bruto está costando, en función de la naturaleza de su acabado (lijado natural o serrado), desde 105 hasta 123 euros, descuentos incluidos. «Son más baratas», defiende el Ejecutivo de Núñez Feijoo, que las últimas tarifas ofrecidas por los proveedores originales en el 2007, todos ellos con sede social en la comunidad autónoma.

Con la venia de Pérez Varela

El 19 de agosto del 2002, según un informe emitido por el Consello de Contas, el por aquellas fechas conselleiro del ramo, Jesús Pérez Varela (PP), rubricó con Peter Eisenman una revisión de la relación laboral entre ambos que otorgó al norteamericano «a potestade de elixir os materiais a usar» en la Ciudad de la Cultura. Si finalmente se ejecuta tal como, amparándose en el mencionado documento, pretende el arquitecto estadounidense, el levantamiento del recinto va a requerir en torno a 7,34 hectáreas de cuarcita, al margen de otras 0,8 para tareas de urbanización.

Consciente de esas cifras, el 16 de septiembre del 2003 la fundación pública que gestiona el faraónico proyecto encargó el suministro de la piedra demandada a una unión temporal de compañías gallegas que explotaban la mina lucense de Muras.

De Galicia a Brasil

Pero en el 2008, tres años después de que la nacionalista Ánxela Bugallo hubiese relevado a Pérez Varela al frente de la Consellería de Cultura, los proveedores suspendieron el envío de palés, decisión atribuida a diferencias en el precio.

La Xunta afirma que se buscó una alternativa «por todo el mundo» para resolver la situación. En tierras brasileñas creyó hallar «la única [opción] viable, con características análogas a la original», si bien cualquiera puede apreciar hoy a simple vista las diferencias cromáticas existentes entre ambas.