Medio Rural emplea en sus entes a 60 personas de un concello de Ourense

La Voz

GALICIA

07 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El delegado de Medio Rural en Ourense, el nacionalista Xosé Rodríguez Cid, es conocido en buena parte de la provincia como Pepe o de Cartelle , en alusión a su municipio natal, y a la delegación de la consellería también se le llama popularmente en la ciudad de As Burgas como «a delegación de Medio Cartelle». Y ambas cosas tienen su explicación.

Cuando el conselleiro Alfredo Suárez Canal llamó a Rodríguez Cid para ponerle un coche oficial y convertirlo en su representante en Ourense, este hizo lo posible por rodearse de personas afines en el ejercicio de su cargo, llevándose a la capital a algunos compañeros del Bloque y contribuyendo a que más de sesenta vecinos de Cartelle -exactamente 72, según los datos recabados por el PP ourensano- encontraran un trabajo en los entes y organismos dependientes de Medio Rural.

Cartelle es un concello de 3.507 habitantes y 4.279 votantes, según el censo aplicado a las municipales del 2007. En un ayuntamiento de estas características, donde la alcaldesa popular María del Carmen Leyte gobierna con mayoría absoluta desde hace dos decenios, no pasa desapercibido que la Consellería do Medio Rural se haya convertido, directa o indirectamente, en el mayor empleador del pueblo, disputándole el puesto a la Diputación Provincial.

Xosé Rodríguez Cid, que fue cabeza de lista por el Bloque en Cartelle durante 12 años, pertenece políticamente a la dirección del PNG-PG, un partido de vocación centrista integrado en el BNG y en el que Rodríguez Cid desempeña la secretaría ejecutiva de «implantación». En el 2005 abandonó el concello para irse a Medio Rural y lo que sí acabó implantando es a algunas personas de su tierra natal en las estructuras de la consellería que dirige Suárez Canal.

Dos suplentes del BNG

Es el caso, por ejemplo, de Manuel Ferro Rodríguez, suplente número 8 de la lista del BNG por Cartelle, que se convirtió en secretario particular. O de Nuria Rodríguez, puesto número 3 en las suplencias de la candidatura, que también se incorporó a la delegación.

Pero esta es tan solo la punta del iceberg de la llamada delegación de Medio Cartelle . En Servizos Agrarios Galegos (Seaga), sociedad instrumental de Medio Rural, en las brigadas de lucha contra incendios, en el Centro Tecnolóxico de la Carne (CTC) o en el pazo de Fontefiz (Coles), dedicado a la cría de ganado autóctono, están colocados más de sesenta vecinos de Cartelle, que en muchos casos ni siquiera tienen carné del BNG. «Son voluntades compradas con puestos de trabajo -señalan en el PP ourensano- con el único propósito de conquistar la alcaldía de Cartelle en las próximas elecciones».

Y no todo se queda en los empleos directos, sino también en pequeñas empresas de la localidad que se han visto favorecidos con el acceso del BNG al Gobierno de la Xunta. En el entorno familiar de Manuel González Martínez, número 9 de la lista nacionalista de Cartelle, hay una de ellas, dedicada a labores de limpieza. La regenta su hermano y en ella también trabaja una hermana. Esta firma, por ejemplo, logró la concesión del servicio de limpieza en el centro de Fontefiz.

Al margen de Cartelle, en Seaga también encontraron trabajo otros candidatos del BNG en Ourense. Es el caso de Jaime Óscar Iglesias, cabeza de lista en Baños de Molgas; Francisco Javier Fernández Arias (candidato en Chandrexa de Queixa); de Teresa Matinez Sánchez y Lucía Martínez González, ambas candidatas en Celanova; de Javier Rodríguez (A Pobra de Trives); Adrián Paz (suplente en Piñor); o Luis Ojea Morales (número 7 en Cualedro), mientras Serafín Núñez, edil del Bloque de Barbadás, trabaja en Fontefiz.