Touriño avisa al BNG que al comercio no se le puede discriminar con el idioma gallego

Luís Villamor

GALICIA

04 abr 2008 . Actualizado a las 12:48 h.

El presidente de la Xunta hizo ayer una llamada al cumplimiento de la Lei de Normalización Lingüística, pero afirmó que el idioma propio de Galicia no debe ser nunca «instrumento de diferenciación ou discriminación», en referencia concreta a la iniciativa del BNG de condicionar las subvenciones a los 43.000 comercios existentes en Galicia al hecho de que rotulen sus letreros como mínimo en gallego.

En el caso de Cataluña, los comerciantes se exponen a multas si no rotulan al menos en lengua catalana. En Galicia verían peligrar -si sale adelante la propuesta nacionalista- las subvenciones de la Administración autonómica.

Touriño, pese a las reservas expresadas, aseguró, no obstante, que la propuesta de Bieito Lobeira será estudiada «cando proceda», en el Parlamento gallego, siempre con el enfoque de respetar la igualdad de derechos en la concesión de ayudas públicas.

El presidente del Gobierno gallego indicó que la posición de la Xunta es clara en este sentido y, en todo caso, anticipó su criterio. «A reflexión é cumplir a lei e en ningún caso entrar en terreos de diferenciación». Touriño consideró complejo el asunto y apostó por ser «prudentes, sensibles e escrupulosos, comprometidos coa lingua, pero respectuosos cos dereitos dos cidadáns e a igualdade de dereitos nas axudas públicas». El máximo dirigente autonómico mostró su confianza en que la iniciativa que apruebe el Parlamento gallego vaya finalmente en esta dirección.

El presidente de la Xunta puso como ejemplo de cumplimiento estricto de la Lei de Normalización Lingüística el hecho de que, recientemente, los participantes en unas pruebas selectivas debieran realizar al menos una de ellas en gallego, para poder acreditar su conocimiento, lo que, a su juicio, no debería plantear ningún problema.

Promoción sin imposición

Por su parte, el presidente del PPdeG interpretó la iniciativa del Bloque como un intento de «embarullar o campo para non falar de crise», en alusión a las dificultades que están llevando a muchos comerciantes, aseguró, a echar el cierre.

Alberto Núñez Feijoo apuntó que su partido quiere saber la opinión de Touriño respecto a la propuesta de «impoñer» la lengua a un «sector en crisis», aunque adelantó que la posición de los populares es favorable a la promoción del gallego, pero no a su imposición. «O galego é un idioma de convivencia, pero non para multar a ninguén», proclamó Feijoo.